HOMO POLÍTICUS
PAVE SOBERANES
Da Alonso Mentís al Obispo Ramó
A 12 días de las legislativas de Coahuila y cargando la mochila de fracasos aún frescos de 2025 en Durango y Veracruz, donde coordinó para ganar, perdiendo, Andrés Manuel chico es obligado a dejar la Secretaría de Organización de la dirección nacional de MORENA.
Jurídicamente, el recipiendario del legado no responde por las deudas de lo heredado. «Me nombran Andy para demeritar el legado de mi padre», dijo aquel día que le soplaron la respuesta en el programa de adoctrinamiento La Moreniza.
Anticipó homopolíticus el viernes 27 de marzo la salida del príncipe heredero, en Harfuch a Gobernación. Como en el libro de Monsiváis —en la tapa Maty Huitrón de la que casi todos fuimos sus fieles novios—, de tal salida, a ustedes les consta.
Políticamente, Andrés Manuel chico está respondiendo por las deudas que dejó su papá, López Obrador —que apostó cinco veces sus nombres si no cumplía, perdiendo en todas—, que dejó un país en ruinas gubernativa, política y socialmente, con tan mala imagen que va escalando peligrosamente a las votaciones de mitad de sexenio, aunque ya no esté presente.
El encargarle las votaciones de junio del año pasado, no sólo era coordinar los trabajos electorales, sino medirlo como posible candidato a jefe de Gobierno de la Ciudad de México en 2021 o a la Presidencia de la República en 2030. Como en Durango y Veracruz, en dos domingos la Marca Morena tendrá este 2026 su primer tropiezo en las urnas, en la antesala de 2027.
Si Andy dirigiera a Pumas —el equipo favorito de la familia López Beltrán—, hubiera perdido 0-3 la final ante Cruz Azul en el Estadio Olímpico Universitario.

Es mejor ser diputado federal uninominal —sin garantía de triunfo en su propia tierra, con toda la maquinaria a su disposición— o plurinominal por Tabasco, que meter a la pesada mochila un tercer fracaso, con lo cual su carrera política quedaría aplastada cuando apenas inicia con cargos de escasa responsabilidad, eso sí, con todos los privilegios de un mirrey que no prende.
letraschiquitas
El párroco de Huautla no huyó por amenazas, sino por señalamientos por paidofilia, aseguró el alcalde de Tlaquiltenango, Enrique Alonso [foto], contraviniendo lo asegurado por el obispo de Cuernavaca, Ramón Castro, de que en tal poblado perteneciente a Tlaquiltenango se exigía un pago por habitar sus propias viviendas***. Padres de alumnos de la Universidad desmintieron a Delia Adame, funcionaria de Rectoría, de que está consensuado el regreso a clases presenciales, porque no hay condiciones de seguridad aún. La desaparición de la alumna Michelle Itzayana es preocupante***. Especie del círculo rojo de Rectoría: el verdadero número 1 de la Universidad Autónoma del Estado de MORENA [UAEM], Mario Cortés —líder sindical con poder político incluso extramuros—, cocina la salida del otro diablito al hombro de Rectoría, Gerardo Gama.