Rubén Rocha Moya conserva influencia en el gobierno de Sinaloa mediante funcionarios que mantuvieron sus cargos tras la llegada de Graciela Domínguez Nava a la gubernatura.
De acuerdo con diversas fuentes, la permanencia de estos perfiles en Palacio de Gobierno estaría relacionada con la intención del exmandatario de operar las candidaturas municipales de 2027 y conservar el control de ciudades clave en la entidad.
Entre los funcionarios identificados se encuentra Yeraldine Bonilla Valverde, quien ingresó en 2021 como subsecretaria de Estudios, Proyectos y Desarrollo de la Secretaría de Seguridad Pública. Más tarde ocupó la titularidad del despacho de Seguridad Pública y otros cargos, hasta llegar a la Secretaría General de Gobierno y al gobierno interino.
También continúa en el gabinete Flor Emilia Guerra Mena, quien se incorporó desde el inicio de la administración como secretaria de Pesca y Acuacultura, puesto que actualmente conserva.
Otro de los perfiles relacionados con Rocha Moya es José Ibarra Valdivia, designado coordinador de Asesores del exgobernador desde 2021. Ambos mantienen una relación amplia desde que coincidieron en el Senado.
La estructura incluye al actual secretario de Administración y Finanzas, quien fue director general del Conalep Sinaloa durante el mandato de Rocha. También figura José Manuel Acosta Bernal, secretario de Obras Públicas con Domínguez Nava y exdirector de Estudios y Proyectos durante la administración anterior.
En la lista aparecen además Marco Antonio Zazueta Zazueta, Gloria Himelda Félix, Cuitláhuac González Galindo e Ismael Bello Esquivel, entre otros funcionarios que han permanecido en posiciones relevantes desde 2021 y durante el gobierno de Domínguez Nava.
La operación política ocurre después de que Rocha Moya quedó debilitado por su inesperado regreso semanas atrás, el cual fue frenado por la presidenta Claudia Sheinbaum. También perdió la sucesión luego de que Imelda Castro, identificada con Palacio Nacional, quedara como coordinadora estatal de cara al próximo año.