No Pasa Nada
Por: Jesús Solano Lira
Del refranero de mi abuelita: “no hay mal que por bien no venga”, mismo que aplican a la perfección los productores de carne del país, ante la situación que enfrentan por el gusano barrenador.
Y ante “grandes males, grandes remedios”. El Consejo Mexicano de la Carne duplicará las exportaciones de carne en 2027, para compensar las pérdidas ocasionadas por el gusano, estimadas en 1,800 millones de pesos para el sector ganadero mexicano.
Sin duda, el cierre fronterizo obligó a ese sector a un cambio fundamental, pero también muy costoso, porque tienen que retener, alimentar y procesar a su ganado para sus exportación, proceso que suele ser de 18 meses, para ellos no aplica el No Pasa Nada.
Y pese a que la exportación de carne procesada es una alternativa, los volúmenes son muy reducidos, por el cambio experimentado, cambio con el que los ganaderos esperan ver la luz al final del túnel.
Y ahí le va, desde que se notificó el primer caso en el sur del país, han transcurrido 543 días, con el cierre fronterizo de Estados Unidos al comercio de ganado mexicano, en noviembre de 2024. medida que sigue vigente.
Aunque pareciera una situación de emergencia, ahora sí las autoridades federales se han puesto las pilas e impulsan diversas medidas para contener el brote que se ha extendido a 26 estados.
De acuerdo con el director general del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria, Gabriel Ayala Borunda, se han detectado 1, 994 casos activos, y se tiene un acumulado de 25, 000 casos en ganado y animales domésticos.
Para un mortal como usted y como yo, la cifra podría ser considerada alta, sin embargo, el funcionario preciso que es baja, si timamos en cuenta que anteriormente un solo estado llegó a registrar hasta 33, 000 casos.
Ante la expansión del gusano barrenador, diversos especialistas se han pronunciado por reforzar la prevención, vigilancia sanitaria y control en animales domésticos y ganado, así como en fauna silvestre.
El investigador y docente del Instituto Tecnológico Superior de Zacapoaxtla, Guilllermo Woolrich Piña, destacó que la ola de calor motivada por el calentamiento global y el fenómeno meteorológico del Niño, ha sido un factor determinante en la expansión del brote.
Para el biólogo Woolrich Piña, los casos de afectación a animales domésticos en las zonas urbanas y suburbanas, no representan un escenario alarmante, perooooo “hay que implementar un cerco sanitario en la zona” del caso detectado y reforzar las medidas sanitarias.
En ese marco, el ex representante de México ante el Organismo Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria, Octavio Carranza, consideró que México enfrenta un momento clave para atender la crisis del gusano barrenador.
Refirió que por la propagación en prácticamente todo el país, además de controlar los casos en el ganado vacuno, se deben contener los hallazgos en especies domésticas y reforzar las medidas entre pequeños y grandes productores.
Con las alternativas que impulsan los productores, la contención aplicada por el gobierno federal y una educación sanitaria en el hogar, México puede erradicar la plaga del gusano barrenador, que logró en 1991 con la ayuda de Estados Unidos, tras 30 años de investigación y millonarias inversiones.