Columna de opinión
Harfuch sí estuvo en reuniones por los 43; Ramírez Marín, el traidor
Alberto Montoya
Día Hábil
“Está, así de concreto”.
Es Alejandro Encinas Rodríguez en referencia a la presencia de Omar García Harfuch, candidato de Claudia Sheinbaum al gobierno de la Ciudad de México, en las reuniones del gobierno federal para inventar la llamada verdad histórica del caso Ayotzinapa en 2014.
Justo un día antes de que Morena revele los nombres de los cuatro aspirantes al gobierno capitalino que participarán en el proceso de selección –dedazo– o encuesta, un dardo envenenado fue lanzado en contra del hijo de la actriz María Harfuch Hidalgo (María Sorté) y Javier García Paniagua y de la misma Sheinbaum por el titular de la Comisión para la Verdad y Acceso a la Justicia en el Caso Ayotzinapa.
En Movimiento Regeneración Nacional (Morena) no todo es abrazos, armonía y hermandad, como presume Andrés Manuel López Obrador, porque “no somos iguales”.
Alguien o alguienes sugirió o sugirieron mantener en la lista de los asistentes al ex secretario de Seguridad capitalino, pese a que éste ya había dicho en anteriores ocasiones que así lo hizo, pero que no fue en calidad de director o jefe de la policía federal o estatal.
Que su función y cargo era menor y que, además, no participó en la elaboración de esa verdad, sino en la definición de la estrategia para investigar el caso.
– No era coordinador, no estaba en Guerrero. Andaba en Michoacán, comisionado.
En Michoacán había más de 300 o 400 personas que saben que yo estaba al mando de ellos, dijo en un comunicado el ex Comisario en la división de Gendarmería.
-Los agentes de la Fiscalía mencionaron a Omar García Harfuch como uno de los participantes, cuestionó un reportero al también subsecretario de Gobernación en el marco del segundo informe del caso, que no difiere de esa verdad histórica, del cansado procurador Jesús Murillo Karam y del gobierno de Enrique Peña Nieto.
– Está tanto en el primero como en el segundo informe, reviró Encinas Rodríguez, pero no quiso mostrar la lámina.
-Sí aparece. Claro que sí, hombre.
Si les paso la lámina, la van a fotografiar
Está, así de concreto.
Es un asunto de la Fiscalía General de la República (FGR), concluyó.
Pero el dardo había sido lanzado y dio justo en el blanco, porque hoy serán dados a conocer los cuatro nombres de los que saldrá el candidato o candidata.
Y García Harfuch es el favorito en las encuestas. Nadie en Morena tiene números siquiera cercanos a él.
¿Quién quiso golpearlo, exhibirlo, no sólo a él sino a Sheinbaum?
Mario Delgado, líder de Morena, pretendió deslindarlo, pero lo hizo con argumentos pobres.
Mejor dicho, sin argumentos, porque la información se conoce desde hace varios años, incluso desde antes que García Harfuch llegara a la Secretaría de Seguridad de la capital, a invitación de la inminente candidata presidencial de Morena.
-Estamos ya en época electoral. Es temporada de buitres, entonces que nadie se extrañe que empiecen campañas negras con noticias falsas de nuestros compañeros.
Hasta el momento yo no tengo conocimiento de ninguna información que lo involucre, dijo pero en lugar de ayudar perjudicó, porque es de todos sabido que sí estuvo en esas reuniones.
JORGE CARLOS RAMÍREZ, EL TRAIDOR
Jorge Carlos Ramírez Marín es un vulgar traidor.
Las palabras de su hoy patrón – Andrés Manuel López Obrador– aplican a la perfección para definir a quien ha dejado al Partido Revolucionario Institucional (PRI), del que comió, y muy bien, cuarenta años, porque su ambición pudo más que sus principios que, esta visto, no tiene ni tuvo jamás.
El senador del tricolor renunció para ser candidato del Partido Verde Ecologista, que ni es partido ni es verde ni, mucho menos, ecologista pero sí tapete de Morena, a la gubernatura de Yucatán.
Y todavía se indigna cuando le llaman traidor, como hizo Carolina Viggiano, secretaria general del PRI, que acusó una estrategia de Palacio Nacional para intentar afectar al partido y a la coalición Frente Amplio por México, que aún no decide si competirá así, en equipo, en Yucatán, donde el candidato será el integrante del Partido Acción Nacional (PAN), Renán Barrera Concha, alcalde de Mérida.
Rubén Moreira, coordinador de los diputados priístas, lo llama tránsfuga e ingrato, porque fue legislador cinco veces y plurinominal, además de funcionario de alto nivel gracias al partido.
-Carlos, sólo hubieras dicho adiós, nadie compra tus argumentos, le dijo.
Ramírez Marín será candidato de Morena –el pretexto es el Verde-, lo que confirma la traición.
Eruviel Ávila, mediocre ex gobernador del Estado de México, también es Verde … y trepador.
Vámonos:
Abelardo Martín deja la coordinación de comunicación en el Senado.
albermontmex@yahoo.es @albermontmex
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