Pablo Gato
Los que apoyan a Trump afirman que es una medida de presión.
Sus críticos responden que siempre actúa como un elegance en una tienda de porcelana y que su arrogancia y comportamiento de bully ponen al mundo en el abismo económico.
¿Qué hay más perdido en Washington que los archivos Epstein? El partido Demócrata.
Trump, cada vez más hundido en las encuestas, es el primer criminal convicto en ser presidente.
Desata la guerra más impopular en la historia del país, la economía agoniza, la clara mayoría de la nación piensa que Trump es una obvia amenaza a la democracia en EEUU, vemos un EEUU cada vez más aislado del mundo incluso de sus principales (ex) aliados, gravísimas acusaciones de una corrupción política que jamás se ha visto en EEUU, acusaciones de estar protegiendo una red internacional de pedófilos, acusado de ser el peor y el más inepto presidente de la historia del país y señalado por psiquiatras y expertos de estar completamente desquiciado…. y aun así, los demócratas son incapaces de poner a su gobierno contra las cuerdas.
La única aspiración demócrata es que los propios errores de Trump hagan que pierda al menos una de las cámaras del Congreso en noviembre.
Ningún líder demócrata tiene una oposición nacional consistente, prolongada en el tiempo, efectiva y potente contra Trump. Solo apariciones esporádicas, conferencias de prensa y comparecencias en los programas políticos del domingo.
Cualquier oposición política del mundo tendría arrinconado al partido en el poder tan solo con el 5% de la munición política que da Trump a los demócratas, en especial cuando vemos que la clara mayoría del país se opone a las políticas de Trump.
El partido demócrata no tiene energía ni ha demostrado sentimiento guerrero para oponerse a Trump. Está perdido.
Realmente inédito. El partido demócrata de EEUU ha desaparecido. DEP.
Sin duda son necesarias otras alternativas
“Para entender a Trump solo hay que saber las cinco reglas básicas que le inculcó su mentor, Roy Cohn”,
Señala el ex coronel de las fuerzas armadas de EEUU y principal asesor del secretario de Defensa en la primera Administración Trump, Douglas McGregor.
Roy Cohn fue un abogado en NY. Representó a varias de las familias más poderosas de la mafia de esa ciudad.
“Las reglas son: 1- siempre ataca, ataca, ataca. 2- si te acusan de algo, siempre niégalo. 3- siempre crea una explicación alternativa a cualquier acusación, por increíble que parezca. 4- jamás pide perdón por nada. Y 5- intimida a la gente”, dice McGregor.
“Si ves todo lo que hace siempre usa esas reglas. El algo matemático”, apunta.
Los demócratas han acusado a Trump de actuar como si fuera el don de una familia de la mafia.
Agregan que esos principios pueden aplicar para el mundo de la mafia pero no para el
Líder de un estado de derecho y una democracia.
Añaden que por eso es el presidente más impopular de la historia y según ellos el más inepto y corrupto.
Un grupo de los mejores historiadores del país declaró que Trump es el peor presidente de la historia del país.
Él dice que es el mejor.
Esos críticos agregan que está completamente desquiciado y se ha rodeado de una base política que en realidad es un culto y una secta porque son incapaces de analizar lo que hace con un mínimo de objetividad. Los califican de zombis políticos.