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Columna de opinión

La Costumbre del Poder: Desahucio y despojo

Gregorio Ortega Molina

Gregorio Ortega
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* Ya constataremos a dónde nos conduce la gestión de Clara Brugada, gobernadora de la Ciudad de México y Ciudad de los Palacios, gracias a que Andrés Manuel López Obrador obligó a Juanito a cederle su lugar después de haber ganado en Iztapalapa; ella fue una mala alcaldesa

Gregorio Ortega Molina

 

La salud se cuida, se vigila, se sostiene en los hospitales, pero se adquiere y preserva en un hogar digno, en el que se pueda vivir con los servicios mínimos y la higiene necesaria, para no caer enfermo. El agua es vital.

El primer peldaño de la vida está en el hogar. Muchos -me atrevería a decir que la mayoría- carecen de un techo para guarecerse de las inclemencias del tiempo y de los abusos de las autoridades. ¿Es justo el cobro de los servicios? ¿Es adecuado el impuesto a la propiedad del domicilio? ¿Y las comunicaciones para salir de casa y llegar a tiempo al trabajo y la escuela? ¿Y la seguridad en el transporte público?

A pesar de las deficiencias de los tres niveles de gobierno para asegurar el cumplimiento de las garantías constitucionales, ahora el negocio es gentrificar, te destinan al desahucio en ambos sentidos de la palabra. Vas para afuera de la vida profesional y familiar, y de lo que pensaste tu hogar.

En estas tierras mexicanas sucede un día sí y otro también. Las fotos de los desalojados están en las páginas de los diarios y circulan en las redes sociales, en otras ocasiones ni siquiera son vistas, suceden, pero para la información oficial nunca ocurrieron. Debió venir de España, como mucho de lo bueno, el emblemático ejemplo de la defensa del hogar en contra del desalojo.

Para evitar equivocaciones y no malinterpretar, les comparto el resumen de los sucesos de El País: “Maricarmen Abascal era una mujer de 87 años que vivió durante 71 años en un departamento de renta antigua en el barrio de Retiro, en Madrid (en la calle Alcalde Sainz de Baranda).

“Fue desalojada a la fuerza el 23 de septiembre de 2026, tras un litigio judicial con la empresa inversora Urbagestión (que compró el inmueble en 2018 y le exigió un incremento muy superior a su pensión de 1.350 euros).

“Tras ser sacada en camilla en el cuarto intento de lanzamiento judicial, sufrió una crisis de ansiedad y fue ingresada en el Hospital Gregorio Marañón, donde falleció el 7 de octubre de 2026.

“Su caso desató masivas protestas, una acampada indefinida en la Puerta del Sol, huelgas convocadas por sindicatos de inquilinos y turbulencias políticas que llevaron al presidente Pedro Sánchez a convocar elecciones generales anticipadas para el 29 de noviembre de 2026”.

Ya constataremos a dónde nos conduce la gestión de Clara Brugada, gobernadora de la Ciudad de México y Ciudad de los Palacios, gracias a que Andrés Manuel López Obrador obligó a Juanito a cederle su lugar después de haber ganado en Iztapalapa; ella fue una mala alcaldesa.

@OrtegaGregorio

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