* Mientras nuestra gloriosa 4T no sea capaz de asumirse como lo que es, y reconozca que la economía nacional está sostenida por los dólares negros, y el conflicto con Estados Unidos es por el control de esa fortuna incalculable, jamás pensada, o supuesta, o imaginada. Superior a lo que encontraron los ladrones en la cueva de Alí-Babá
Gregorio Ortega Molina
El desorden administrativo y político es enorme, mayor que la República, aunque menor a nuestra historia, a la que no hemos sabido respetar y engrandecer. La vilipendian quienes han gobernado.
Desconozco el momento en que decidieron guiar a los gobernados por el camino de la fantapolítica. El término no es nuevo, por vez primera lo leí en un texto de Jorge Hernández Campos publicado en el unomásuno original, no en lo que se convirtió antes de desaparecer.
Necesitamos, gracias a la IA, actualizarnos: “La fantapolítica es un género de ficción o un término de análisis que mezcla la política real con elementos de fantasía, especulación extrema o argumentos inverosímiles. Describe escenarios de poder imaginarios, teorías irreales o discursos públicos que ignoran las leyes de la realidad y los recursos disponibles”.
Lo que ahora sucede en México es grave, porque afecta todo y a todos, por eso se esfuerzan en imponer el derecho de las audiencias, cuya única finalidad es desaparecer todo atisbo de verdad, imaginada o real, para imponer esa fantasía de la 4T edificada sobre el besamanos a María Consuelo Loera, madre del narcotraficante Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán. Es una reedición fallida de las guerras del opio, tan solo porque los ingleses reconocieron lo que hoy nuestro gobierno niega enfáticamente, como si en ello le fuera la permanencia en el poder a la 4T.
Para ponernos al día y comprender la dimensión histórica del problema, recurrimos de nuevo a la IA: “Las Guerras del Opio fueron dos conflictos armados en el siglo XIX: la Primera Guerra del Opio (1839–1842) y la Segunda Guerra del Opio (1856–1860). Enfrentaron a la China de la dinastía Qing contra el Imperio británico (unido a Francia en el segundo conflicto), debido al contrabando británico de opio para equilibrar su balanza comercial. Causas del conflicto: Déficit comercial británico: Europa importaba gran cantidad de té, seda y porcelana de China pagando en plata, lo que causaba grandes pérdidas de dinero a los británicos. Contrabando de opio: Para revertir esto, el Imperio británico introdujo ilegalmente en China opio cultivado en la India. Prohibición china: El gobierno imperial prohibió el consumo y tráfico de la droga, destruyendo grandes cargamentos ilegales, lo que desató la respuesta militar”.
Mientras nuestra gloriosa 4T no sea capaz de asumirse como lo que es, y reconozca que la economía nacional está sostenida por los dólares negros, y el conflicto con Estados Unidos es por el control de esa fortuna incalculable, jamás pensada, o supuesta, o imaginada. Superior a lo que encontraron los ladrones en la cueva de Alí-Babá.
@OrtegaGregorio