* La cofradía de la 4T aspira a ser el equivalente de una IGLESIA. Desconocen lo aportado por Carlos Díaz: “Todos morimos, unos a una cosa y otros a otra; vamos muriendo poco a poco para aquello que no ejercemos; puedo morir a la fidelidad y entonces encerrarme (en Palenque) en mi ego excrecente, o morir a la infidelidad y de esa manera renacer… Está claro que ellos, los amaestradores de los perros del masoquismo y del hedonismo, no ejercen el amor que el dolor solidario propicia”…, han decidido encarcelarnos en su fantapolítica
Gregorio Ortega Molina
Por alguna razón histórica todavía no determinada, se estableció la colusión política entre dos corrientes antagónicas, pero que destruyeron el presente de México y obstaculizan la posibilidad de ver un futuro para dentro de 4 años. La corrupción corre a galope tendido por todos los ámbitos del poder.
Imposible relegar la contundente respuesta de Rodolfo Echeverría Ruiz a mi pregunta que explicara el triunfo de Vicente Fox: “Se nos pasó la mano”. Significa todo y nada, no hay mayor ambigüedad. ¿En qué sentido se les pasó la mano? ¿En apoyar a la oposición?
Tampoco queda esclarecido el rompimiento de Porfirio Muñoz Ledo con su origen, y el regreso con la denuncia del arreglo -cierto o falso- entre la 4T y el poder oscuro que hoy determina la narrativa política, el derecho de las audiencias. Es la innovadora cabalgata del López Obrador y sus libres furias griegas por los senderos de la fantapolítica.
¿Alguien conoce a ciencia y paciencia el muy breve diálogo entre María Consuelo y Andrés Manuel, o la conversación a tres, entre Carlos Slim, Claudia Sheinbaum y el todavía titular del Ejecutivo, para sugerir que la solución a las desgracias de la Línea Doce caía a cargo del Grupo Carso, y no del gobierno, cuando otra es la realidad?
La auténtica cabalgata de la 4T es la logorrea montada en la fantapolítica, pues para eso se conceptuaron las mañaneras, para que los mexicanos beneficiados de los programas del bienestar permanezcan tranquilos, porque se suicidarían de conocer el verdadero costo que paga México al alienar la voluntad y el voto de los ciudadanos a los oscuros deseos de los líderes de Morena, como se constata con la impasibilidad de Adán Augusto y el contento ignorante de Lenia Batres, tal para cual
La cofradía de la 4T aspira a ser el equivalente de una IGLESIA. Desconocen lo aportado por Carlos Díaz: “Todos morimos, unos a una cosa y otros a otra; vamos muriendo poco a poco para aquello que no ejercemos; puedo morir a la fidelidad y entonces encerrarme (en Palenque) en mi ego excrecente, o morir a la infidelidad y de esa manera renacer… Está claro que ellos, los amaestradores de los perros del masoquismo y del hedonismo, no ejercen el amor que el dolor solidario propicia”…, han decidido encarcelarnos en su fantapolítica.
@OrtegaGregorio