Columna de opinión
La Costumbre del Poder: La lealtad en la doctora Sheinbaum Pardo pertenece al Estado, no a AMLO
Gregorio Ortega Molina
* El futuro inmediato es oscuro, aciago, ominoso. El antecesor de la doctora Sheinbaum Pardo hizo bien la tarea, dividió a la nación e implosionó la voluntad de los políticos de oposición, que no existen, porque son incapaces de actuar sin incentivos económicos y sin las promesas del poder. Decidieron colocar a un gobierno sobre el Estado, a una camarilla encima del entramado institucional de la República. Destruyeron todas las posibilidades de la organización social y política
Gregorio Ortega Molina
Con su proceder y declaraciones, la doctora Sheinbaum Pardo exhibe lo que es un secreto a voces en el ejercicio del poder: asentar sus posaderas en la silla del águila se lo debe a Andrés Manuel López Obrador, no a ese México bueno y sabio que “votó” por ella.
Si efectivamente así fue y así es, pueda que tengamos en la titularidad del Ejecutivo a una presidenta de la República absolutamente ilegítima a incapaz de cumplir con su mandato constitucional, de mostrar ciega lealtad al Estado y no a un ser humano que se traicionó a él mismo y al proyecto de Nación. No dejó nada de lo que quedaba, borró -en los hechos- al Poder Judicial de la Federación y a los organismos autónomos y voluntades políticas capaces de contener el engreimiento y la voracidad de la institución presidencial. El ex presidente legal, pero presidente de facto, tiene al Congreso y a los gobernadores morenos (posiblemente también a las Fuerzas Armadas) comiendo de su mano.
No pensemos en la muy ansiada y previsible repetición de la historia. La doctora Sheinbaum Pardo dista mucho de conducirse como Lázaro Cárdenas del Río, sin experiencia ni poder real; está lejos de comportarse como José López Portillo, o de seguir el ejemplo de Carlos Salinas de Gortari, que puso a Miguel de la Madrid Hurtado en un nicho sin poder. Así lo comprendió el colimota, y por ello declaró a Carmen Aristegui que la corrupción es el aceite que mantiene utilizable el engranaje del sistema.
El futuro inmediato es oscuro, aciago, ominoso. El antecesor de la doctora Sheinbaum Pardo hizo bien la tarea, dividió a la nación e implosionó la voluntad de los políticos de oposición, que no existen, porque son incapaces de actuar sin incentivos económicos y sin las promesas del poder. Decidieron colocar a un gobierno sobre el Estado, a una camarilla encima del entramado institucional de la República. Destruyeron todas las posibilidades de la organización social y política.
Van por la opinión pública. La prensa independiente, la crítica certera quedará diezmada, pero antes totalmente desacreditada, pues necesitan ciervos que adulen al que se fue, porque la que está sólo es un instrumento de la extensión transexenal del poder político.
www.gregorioortega.blog
@OrtegaGregorio
Más columnas de Gregorio Ortega Molina
Gregorio Ortega Molina
La Costumbre del Poder: México viejo, enfermo y ultrajado V/V
* “El hospital privado no le paga al médico por atender, le cobra por dejarlo trabajar. El médico, a su vez, no…
Leer columna →
Gregorio Ortega Molina
La Costumbre del Poder: México viejo, enfermo y ultrajado IV/V
* Estamos en la superficie del problema, porque creemos conocer del enjuague para adquirir medicamentos y equipamiento médico especializado, pero desconocemos cómo…
Leer columna →
Gregorio Ortega Molina
La Costumbre del Poder: México viejo, enfermo y ultrajado III/V
* Añadiría otra consideración: la mala leche. Dada la saturación de las instituciones públicas de salud, la carencia de medicamentos y la…
Leer columna →
Gregorio Ortega Molina
La Costumbre del Poder: México viejo, enfermo y ultrajado II/V
* Durante 2025 el INEGI hizo públicas sus Estadísticas de Salud en Establecimientos particulares, pero son C. Tena Tamayo, F. Hernández Orozco…
Leer columna →