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Columna de opinión

La Costumbre del Poder: ¿Razón de Estado o decisiones humanas?

Gregorio Ortega Molina

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Gregorio Ortega
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* ¿Podremos determinar, en algún momento, sobre cuál escritorio y por quién o quiénes se asume la responsabilidad de una ejecución, de una o varias muertes? Si para las ejecuciones solitarias, individuales, únicas y últimas (supuestamente) es imposible establecer el cómo y porqué, “cuanti” más cuando el futuro inmediato de una nación se define un dos de octubre, un diez de junio, o se eligen lugares como Acteal, Aguas Blancas o Allende, en Coahuila, ya no mencionemos a Ayotzinapa, que quedó determinada por la verdad histórica, pues la verdad-verdad es un atentado en contra de la República

Gregorio Ortega Molina

 

Las razones de Estado no existen. El término se usa como argumento para justificar las pifias y/o crímenes de quienes gobiernan. Luis XIV siempre supo de lo que hablaba, como Carlos Salinas de Gortari cuando sugirió: “no se hagan bolas”; es decir, es uno el que decide, y ese uno debe asumir su responsabilidad.

Si mi razonamiento es correcto, puede entenderse la lógica del poder que determina dos crímenes políticos: Luis Donaldo Colosio Murrieta y José Francisco Ruiz Massieu, quien tenía perfectamente claro que en política la lealtad no existe.

La realidad cruda y dura, lo que hoy llaman ciencia política, nos ubica en los términos exactos en los que se desarrolla o desenvuelve la condición humana cuando del poder se trata. ¿De qué otra manera entender la ejecución de Rubén Jaramillo, o Lucio Cabañas, o Genaro Vázquez Rojas? Lo que llaman lógica política está más allá del razonamiento que permite la presencia de La sombra del caudillo. Comala no es un escenario, es un lugar en la geografía del poder político, que es estrictamente humano, nada que ver con la divinidad.

¿Podremos determinar, en algún momento, sobre cuál escritorio y por quién o quiénes se asume la responsabilidad de una ejecución, de una o varias muertes? Si para las ejecuciones solitarias, individuales, únicas y últimas (supuestamente) es imposible establecer el cómo y porqué, “cuanti” más cuando el futuro inmediato de una nación se define un dos de octubre, un diez de junio, o se eligen lugares como Acteal, Aguas Blancas o Allende, en Coahuila, ya no mencionemos a Ayotzinapa, que quedó determinada por la verdad histórica, pues la verdad-verdad es un atentado en contra de la República.

El Estado es administrado y conducido por humanos, falibles, ambiciosos, seductores y seducibles, siempre dispuestos a hacerse con lo que creen necesario para permanecer en la cúspide y satisfacer sus mezquinos deseos o imaginadas necesidades. Raúl Salinas de Gortari y también quizá Rodolfo Echeverría Álvarez, fueron especialistas en suponer o crear esas necesidades.

No nos alarmemos, los humanos pueblan el mundo, y en asuntos de poder las decisiones de los rusos, israelitas, iraníes, estadounidenses, son tanto o más crueles que las que se asumen desde Palenque y/o Palacio Nacional. Es fácil que el poder político se tiña de rojo.

 

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Querétaro, Sheinbaum, Kuri, Nieto

La soberanía es un pretexto para todo lo que incomoda a la titular del Ejecutivo, y si puede contribuir a sacar adelante lo que ella cree su proyecto político, más que mejor.

La intención de Claudia Sheinbaum Pardo es desacreditar a Mauricio Kuri para fortalecer la imagen de Santiago Nieto y ayudarlo a que se convierte en el próximo gobernador de la entidad.

Lo de la Academia de Capacitación para policías avalada por Estados Unidos la tiene sin cuidado, no la despeina, le hace lo que el viento a Juárez, pero no quitará el dedo del renglón hasta vencer al gobernador de Querétaro, al menos en términos mediáticos.

@OrtegaGregorio

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