Columna de opinión
La Costumbre del Poder: ¿Será la 4T un fenómeno cultural y civilizatorio? II/II
Gregorio Ortega Molina
* Si la 4T contribuye a modificar el comportamiento y manera de ser del mexicano, al poner lealtad por sobre inteligencia, experiencia y conocimiento, efectivamente abre las puertas a un cambio que es retroceso para profundizar la ignorancia y hacer maleable la voluntad de los electores. El dulcecito se llama programas sociales. Ahora bien, todo indica que nada modificará, por el momento, la trayectoria del futuro inmediato. Por lo pronto, el cambio de domicilio de la sede del PODER REAL. Va de Palacio Nacional a “La Chingada”
Gregorio Ortega Molina
La 4T dista mucho de impulsar la transformación moral del comportamiento y carácter de los mexicanos. Es todo lo contrario: lo envilece. Recordemos la lectura de La Revolución inconclusa, La filosofía de Emilio Uranga, artífice oculto del PRI. Ahí se muestra el sendero por el cual el México bueno y sabio se deja conducir.
En ese ensayo, José Manuel Cuéllar Moreno rescata para los lectores con inteligencia, en sustitución del sentido común; con proyecto, en vez de lealtad, dos observaciones que muestran lo que hoy sucede. La primera, de Arnaldo Córdova, tomada de La formación del poder político en México:
“Por primera vez en la historia del país (y también del mundo) los derechos de los obreros a mejores condiciones de trabajo y de los campesinos a poseer la tierra tenían acogida en un texto constitucional. Naturalmente, la institucionalización de los problemas y de las demandas de las masas populares no implicaba su solución instantánea ni mucho menos: la forma en que fueron recibiendo satisfacción demuestra con meridiana claridad que, aparte de haberse convertido en derecho, tales reformas eran, ante todo y, sobre todo, armas políticas en manos de los dirigentes del Estado (…) En la práctica, las reformas sociales (léase programas sociales) fueron empleadas como instrumentos de poder”.
Y, concluye Cuéllar Moreno: “El corolario de este repaso histórico es a la vez descorazonador y motivante. (Rescata Los modelos de la Revolución mexicana, donde Emilio Uranga puntualiza) <<En México se transigió no una sino muchas veces con los poderes antiguos, y la Revolución se hizo permanente por la sencillísima razón de que siempre se quedó en agraz, como fruta verde, incompleta, inacabada>>.
“Así como la insuficiencia no es un defecto sino un modo de ser del mexicano previo a cualquier valoración moral (Detente de por medio), la Revolución mexicana, inconclusa o insuficiente…”.
Si la 4T contribuye a modificar el comportamiento y manera de ser del mexicano, al poner lealtad por sobre inteligencia, experiencia y conocimiento, efectivamente abre las puertas a un cambio que es retroceso para profundizar la ignorancia y hacer maleable la voluntad de los electores. El dulcecito se llama programas sociales.
Ahora bien, todo indica que nada modificará, por el momento, la trayectoria del futuro inmediato. Por lo pronto, el cambio de domicilio de la sede del PODER REAL. Va de Palacio Nacional a “La Chingada”.
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@OrtegaGregorio
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