InicioGregorio Ortega MolinaLa Costumbre del Poder: ¿Traicionó Maru Campos a la Patria?

La Costumbre del Poder: ¿Traicionó Maru Campos a la Patria?

* Es momento de iniciar la redacción de la lista de esos corifeos de Andrés Manuel López Obrador y Claudia Sheinbaum Pardo dispuestos a envolverse en la bandera nacional y morir por la patria. ¿Será larga? Lo dudo. Supongo que no existen argumentos actualmente válidos, desde el punto de vista legal y constitucional, para convertir en traidora de la patria a la gobernadora de Chihuahua. Los que han traicionado primero a los pobres y después al resto de los mexicanos, son los que gobiernan y disminuyen el proyecto de nación. Hoy el concepto de patria es distinto. ¿Cómo enmarcarlo en el mundo que vivimos?

Gregorio Ortega Molina

 

El etéreo concepto de patria pergeñado en el Himno Nacional nada tiene que ver con lo que somos los mexicanos hoy, mucho menos con un proyecto de nación que debiera insertarnos en un mundo de libre intercambio de ideas, personas y bienes.

Ciña ¡oh Patria! tus sienes de oliva
de la paz el arcángel divino,
que en el cielo tu eterno destino
por el dedo de Dios se escribió.

Mas si osare un extraño enemigo
profanar con su planta tu suelo,
piensa ¡oh Patria querida! que el cielo
un soldado en cada hijo te dio.

Supongo que coincidimos en que la patria es algo más que el territorio nacional. Ese concepto fue forjado por mujeres y hombres deseosos de vivir y convivir para ofrecer a sus descendientes lo que en 1917 prometió el articulado constitucional, hoy tan deformado, como destruida esa idea de la patria para ajustarse a las conveniencias políticas del momento. ¿Es el AIFA parte de un proyecto de nación independiente, o lo era lo que después terminó hundido en el Lago de Texcoco y, además, endeudó a los mexicanos, que son los que forjan y conforman la patria?

¿Está definida penal y constitucionalmente la traición a la patria? ¿Es acorde al mundo en que hoy convivimos? Pienso en la permanencia de los cárteles y la manera en que deforman y destruyen a esos seres humanos muy mexicanos, que son la esencia de esa idea de patria que es muy ajena a la que enarbolan los políticos de la 4T. Para ellos el emblema de la patria es el presidente constitucional de México, de pie en una terracería, a la espera de María Consuelo Loera Pérez, la matriarca que le garantizó la colaboración económica de sus huestes.

Como al golpe del rayo la encina,
se derrumba hasta el hondo torrente,
la discordia vencida, impotente,
a los pies del arcángel cayó.

Ya no más, de tus hijos la sangre,
se derrame en contienda de hermanos;
sólo encuentre el acero en sus manos
quien tu nombre sagrado insultó.

Supongo que no existen argumentos actualmente válidos, desde el punto de vista legal y constitucional, para convertir en traidora de la patria a la gobernadora de Chihuahua. Los que han traicionado primero a los pobres y después al resto de los mexicanos, son los que gobiernan y disminuyen el proyecto de nación. Hoy el concepto de patria es distinto. ¿Cómo enmarcarlo en el mundo que vivimos?

Y el que al golpe de ardiente metralla,
de la Patria en las aras sucumba,
obtendrá en recompensa una tumba
donde brille, de gloria, la luz.

Y, de Iguala, la enseña querida
a su espada sangrienta enlazada,
de laurel inmortal coronada,
formará de su fosa una cruz.

¡Patria, Patria! tus hijos te juran
exhalar en tus aras su aliento,
si el clarín, con su bélico acento,
los convoca a lidiar con valor.

¡Para ti las guirnaldas de oliva!
¡Un recuerdo para ellos de gloria!
¡Un laurel para ti de victoria!
¡Un sepulcro para ellos de honor!

Es momento de iniciar la redacción de la lista de esos corifeos de Andrés Manuel López Obrador y Claudia Sheinbaum Pardo dispuestos a envolverse en la bandera nacional y morir por la patria. ¿Será larga? Lo dudo.

@OrtegaGregorio

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