La Reserva Federal de Estados Unidos elevó las tasas de interés en un cuarto de punto, hasta un rango de entre 3.75% y 4%, en el primer incremento desde julio de 2023.
El Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) aprobó la decisión por unanimidad de sus 12 miembros con derecho a voto. El banco central consideró que probablemente será necesario aplicar otro aumento durante lo que resta del año para combatir la inflación.
En el comunicado emitido al término de una reunión de dos días, la Fed señaló que “la inflación permanece elevada” y sostuvo que el ajuste ayudará a acelerar el retorno al objetivo de 2% establecido por el comité.
Las autoridades monetarias indicaron que el crecimiento del empleo ha mantenido el ritmo de la fuerza laboral y que la tasa de desempleo apenas ha variado. En agosto, Estados Unidos creó 162 mil puestos de trabajo, una cifra superior a la prevista por analistas, mientras el desempleo se mantuvo en 4.1%.
El índice de precios al consumidor permaneció en 3.4% interanual el mes pasado, en un contexto de aumento en los precios del petróleo debido a la guerra en Irán. Con estos datos, la Fed determinó que la economía estadounidense puede tolerar el primer endurecimiento monetario en más de tres años.
En sus nuevas proyecciones, los responsables de política monetaria calcularon que la inflación cerrará 2026 en 3.7% interanual, frente al 3.6% estimado en junio. También prevén que las tasas de referencia terminen el año entre 4% y 4.25%.
La posible reducción del crédito derivada del aumento ocurre a un mes y medio de las elecciones legislativas, en las que el presidente Donald Trump se juega el control del Congreso. El mandatario ha pedido a la Fed mantener tasas más bajas para estimular el crecimiento y ha insistido en que el banco central debe actuar con “valentía”.
La reunión fue la tercera del FOMC encabezada por el presidente de la Fed, Kevin Warsh, quien asumió el cargo en mayo y ha reiterado su compromiso de combatir el aumento de los precios.