Muelle 1
Carlos Alberto Duayhe
En medio de tantas convulsiones de todo orden en la vida pública del país fue presentada -la semana anterior- la iniciativa del ejecutivo federal de la Ley General de Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente, al legislativo para su implementación.
La ley vigente data de 1988, es decir han transcurrido tres décadas en las que se ha tratado de alcanzar equilibrios ecológicos y de protección a la naturaleza, lo cual está por decir lo menos muy lejos al decir de los expertos de avances sobresalientes.
Hay destrucción indiscriminada de los recursos naturales esenciales en el país: selvas, bosques, ríos, lagos, lagunas, mares.
La mitad del territorio nacional es considerada desiertos y semidesiertos.
Son características propias a esas condiciones y en donde paradójicamente –zona norte- se dan altos grados de inversión y fuertes economías regionales.
En la zona sur está la mayor parte de recursos naturales –Veracruz el 35 por ciento del agua- y ni se digan los bosques de Michoacán, Guerrero, Chiapas, Yucatán, Quintana Roo, Campeche, Oaxaca y Tabasco.
De contaminación de los ríos que van al mar, ni qué decir de altos grados de contaminación, todos los elementos de la tabla de Mendelev, reunidos.
Hay un dato que evidencia una realidad insoslayable, dicho por científicos, entre ellos la doctora de la UNAM, Julia Carabias.
El segundo pulmón de oxígeno del mundo –luego del Amazonas-son las selvas mexicanas.
Había en México cuatro millones de hectáreas de selvas, desde los Tuxtlas en Veracruz hasta el sureste y Chiapas; quedan en la actualidad menos de dos millones fragmentadas y completas una 300 mil hectáreas –buena parte en Quintana Roo- que es preciso preservar y cuidar, por México y el orbe.
Gran parte de las selvas mexicanas han sido devastadas por la ganadería extensiva, la tala legal y la clandestina a toda velocidad.
Nunca olvido la plática de dos empresarios del norte de Veracruz, uno de ellos propietario de un aserradero en Campeche. Cuándo le pregunté si estaba sembrando y preservando la selva, se vieron las caras sonrientes y dijo ¡Para qué!
Ojalá esta nueva iniciativa de Ley contemple muchos aspectos que es necesario tratar y preservar en el territorio nacional.
La titular de la Semarnat, Alicia Bárcena Ibarra, expuso en la conferencia matutina de Palacio Nacional que esta iniciativa pretende:
“Atender los retos ambientales; da certeza jurídica a las comunidades e inversiones; integra avances científicos, de innovación y tecnológicos con los saberes ancestrales; además de que fortalece la prevención y restauración con participación ciudadana”.
Esperemos que así sea.
Atraques:
1. El senador sinaloense Enrique Izunsa se declara independiente de Morena en el Senado, deja sus compatriotas, a ver si también solicita licencia y no precisamente de conducir, sino de legislador.
2. Al exgobernador Rubén Rocha Moya no lo enfría ni el aire acondicionado de su casa. Con todo y respaldo federal deja una estela de miedo e incertidumbre social. Muertos y desaparecidos desde 2025 algo así como ocho mil, ah, y cinco mil empresas cerradas.
3. El periódico Noroeste de Culiacán tiene una sección denominada Ola de violencia: el jueves anterior reportó en su Informe Diario del viernes anterior: detienen a diez tras balaceras, entre ellos un estadounidense; ocho homicidios y nueve vehículos robados el miércoles.
4. Amigos sinaloenses dicen: de la patada es poco lo que nos ocurre.