NEMESIS
Fernando Meraz Mejorado
El uso de la tribuna pública del Palacio Nacional, que hizo ayer la señora Sheinbaum, para descalificar a periodistas independientes como Sergio Sarmiento, refleja la creciente tensión entre el Poder Ejecutivo y la prensa libre en México.
El efecto más inmediato lo vimos ayer mismo en las respuestas de todos los sectores sociales que reclamaron en todos los tonos la agresión contra Sarmiento.
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No es la primera vez que las críticas desde las conferencias matutinas buscan confrontar directamente las narrativas periodísticas que no se alinean con la postura oficial. Así lo hizo López Obrador y terminó perdiendo la batalla.
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Al involucrar el nombre de los centros de trabajo o medios de comunicación del periodista, se intenta debilitar la credibilidad y el sustento económico del ejercicio periodístico.
Tras el ataque, organismos de libertad de expresión señalaron que esta retórica genera un ambiente de hostilidad y descalificación hacia el gremio de los comunicadores.
Sergio Sarmiento es figura reconocida por décadas de acuciosa labor periodística en radio, televisión y prensa escrita, caracterizado por un enfoque analítico y plural. En el inicio de su carrera trabajó con don Martín Luis Guzmán (periodista, escritor, diplomático, legislador) lo que habla de una escuela de rigor y puntualidad para el ejercicio del periodismo y la posición del intelectual frente al poder.
Su trabajo se ha centrado en la economía, la política y la defensa de la libertad de expresión frente a las posiciones de los distintos gobiernos en turno.
Adicionalmente la confrontación directa desde los canales de comunicación gubernamental hacia comunicadores específicos continúa siendo un tema de continuo debate sobre los límites del poder público y las garantías para el ejercicio del periodismo en el país. – – oOo – –