ÍNDICE POLÍTICO
FRANCISCO RODRÍGUEZ
A los enemigos de la Patria hay que llamarlos por su nombre, ubicarlos, no temerles. Están perdidos frente al poder popular, frente a la voluntad mayoritaria. Nadie puede contra todo un pueblo. Podrán engañarlo una vez pero no por toda la vida.
Y el peor de todos los enemigos que hoy tenemos los mexicanos es el narcogobierno del régimen de Cuarta… que a larga distancia, desde Casa “La Chingada”, comanda el narcopresidente Andrés Manuel López Obrador.
El narcomenudeo no es la razón de las embestidas salvajes contra México. Esta es solo una forma de lucha para la subsistencia en un país que no deja espacio para ganarse la vida honradamente. Los narcomenudistas, en esencia, son víctimas del capitalismo salvaje, igual que los empleados de huachicoleros…
… los sicarios de poca monta, los halcones al servicio de los grandes capos, los migrantes que se buscan la vida huyendo de los que explotan desde la ventaja las condiciones de un país injusto y clasista, valiosos y trabajadores desplazados de su propia tierra, sin cabida en un lugar que sólo ofrece las oportunidades a los corruptos y favoritos.
El verdadero enemigo de la patria es el narcogobierno que la 4T ha construido. Los tres poderes de la Unión, Ejecutivo, Legislativo y Judicial, lo mismo que las Fuerzas Armadas, están implicados en todas las formas del trasiego, desde la producción, distribución, consumo y exportación, hasta la complicidad en el encubrimiento…
… a cambio de las fantásticas ganancias que brinda el ingreso de divisas anuales por cientos de miles de millones de dólares, y que todos sabemos a quienes beneficia: a las castas de lavadores y empleados de la burocracia dorada.
Ya no podemos seguir engañándonos. Es tiempo de reflexionar, asumir y actuar, decíamos siempre. Pero como no lo hicimos, ya lo llevó a cabo por nosotros el gobierno que encabeza Donald Trump.
Sinaloa, cartel preferido: NYT
Jack Nicas, jefe de la oficina del diario The New York Times en México señalaba que si el lector hubiera apostado a qué político en México habrías ligado con los cárteles, probablemente Rubén Rocha Moya habría sido el más ampliamente señalado.
A la mañana siguiente del anuncio de la Fiscalía Sur neoyorquina de que tenía ya indiciados a Rocha, lo mismo que al senador Enrique Inzunza y al alcalde de Culiacán, lo mismo que a otro siete funcionarios y exfuncionarios del gobierno sinaloense, Nicas narraba a los cientos de miles de lectores del NYT en todo el mundo que Rocha, de 76 años, había sido acusado de proteger la red criminal preferida del Estado mexicano, el Cártel de Sinaloa, un prolífico proveedor de fentanilo y despiadado generador de violencia.
Esas acusaciones alcanzaron su punto máximo en 2024, cuando las fuerzas del orden estadounidenses arrestaron al cofundador del cártel, Ismael El Mayo Zambada, quien luego dijo que pensaba que iba a reunirse con Rocha y ahí había sido traicionado por Los Chapitos.
Pero en lugar de investigar, los líderes políticos mexicanos se apresuraron a defender a Rocha. En una escena en Sinaloa, el presidente en ese momento, Andrés Manuel López Obrador, y la presidenta electa, Claudia Sheinbaum, se reunieron inmediatamente alrededor de Rocha.
“Vengo para comprometerme a luchar a tu lado”, dijo Sheinbaum. Esa promesa solo se ha vuelto cada vez más complicada.
El miércoles 29 de abril, los fiscales estadounidenses, que habían estado construyendo años de acusaciones contra Rocha, emitieron públicamente una acusación formal. Describía una cronología detallada de años de colusión entre el Cártel de Sinaloa y Rocha y otros nueve funcionarios actuales y anteriores de Sinaloa en los que los líderes del cártel ofrecieron sobornos y votos a cambio de la promesa de impunidad.
Las acusaciones lanzaron una bomba política en México, han sido un punto focal de discusión nacional y han dividido en gran medida al país en dos campos: los que se alegraron de ver las consecuencias de lo que consideraban corrupción endémica en México, y los que odiaron lo que veían como una intervención ilegal de EE. UU.
Rocha ha negado cualquier participación en los cargos, que dijo eran una estrategia estadounidense para desacreditar a Morena, el partido político de izquierda al que él y Sheinbaum pertenecen. Luego, el viernes por la noche, señaló abruptamente que se retiraría temporalmente para pasar más tiempo defendiéndose.

Trump actuó en consecuencia
Ante la necedad de la señora Claudia Sheinbaum de negar lo evidente y aún de rechazar tajantemente los ofrecimientos que el gobierno de Donald Trump le hiciera para que entregara a los narcopolíticos de Morena, al mandatario estadounidense ya no le quedaba de otra sino actuar en consecuencia. Su Departamento de Justicia soltó la bomba que cimbra al narcopartido Morena y amenaza con su extinción.
México es de facto y en la realidad un narcoestado porque todas las actividades sustanciales del aparato son ahora dirigidas por las Fuerzas Armadas sometidas a los designios del narco, y porque nadie tiene para dónde hacerse, si no es obedeciendo la consigna de “plata o plomo”.
La economía nacional, el efectivo circulante en todas las actividades comerciales responden al mismo origen, ése que se gesta en la rapiña, el contubernio, el asesinato y el tráfico de estupefacientes y precursores químicos. La mafia del poder, en la punta de la pirámide, responde a las mismas razones y exigencias.
El narcotráfico, el narcoestado, la narcopolicía, las narcojudicaturas, la narcopolítica y el narcoejército son como la culebra que se muerde la cola. Un torbellino inacabable de putrefacción y oprobio que resguarda intereses de poderosos y ungidos de ocasión.
Y la señora Sheinbaum no está para atender asuntos tan poco rentables electoralmente, como la delincuencia organizada, los ajusticiamientos y ejecuciones que ya cobran mucho más de un millón de muertos de Felipe Calderón para acá.
Lo suyo son los programas de asistencia que no han podido comprobar su destino, que no tienen reglas de operación, ni padrones comprobados, ni beneficiarios, ni requisitos. Que no se sabe hasta la fecha donde está el dinero, el Banco del Bienestar, quebrado. Pero eso es lo suyo.
Lo suyo es la ampliación y conservación del poder que López Obrador no la deja ejercer.
Pero eso quizá termine cuando el propio AMLO sea el indiciado por su inocultable sociedad con los cárteles del narcotráfico, los huachicoleros y todos quienes siembran terror en el país.
Indicios
En el acto conmemorativo de la llamada Batalla de Puebla, la señora Sheinbaum continuó con su discurso soberanista, obligado porque son los propios morenistas quienes la han acusado con AMLO de entreguista –hace todo lo que le piden desde Washington. Y para reivindicarse ante el anacoreta de Casa “la Chingada” se lanzó en contra de “quienes buscan el apoyo externo por no tener apoyo popular en nuestro País (y que) están destinados a la derrota. A quienes reviven la conquista como salvación les decimos están destinados a la derrota. A quienes creen que el pueblo es tonto están destinados a la derrota. A quienes buscan reivindicar a Hernán Cortés y sus atrocidades están destinados a la derrota. A quienes odian están destinados a la derrota moral. A quienes piensan que la Presidenta (sic) se arrodilla están destinados a la derrota. A quienes se vanaglorian y defienden la injerencia están destinados a la derrota”. ¿Lo captarían bien en Palenque, hacia donde estaba dedicado? * * * Por hoy es todo, Con mis mejores deseos de que siempre tenga ¡buenas gracias y muchos, muchos días!, reconozco que haya leído este Índice Político.
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