Eduardo Sadot
Es un tema en el que debemos de insistir, aún a costa de parecer reiterativo, porque resulta prioritario comprenderlo a riesgo que de no hacerlo se superpongan los derechos y privilegios del gobierno por encima de los de los gobernados.
La soberanía es el derecho de los gobernados para elegir a su gobierno y a sus gobernantes y que ese derecho sea respetado por la autoridad, es la esencia de la soberanía de una nación, todo lo que se diga contrariamente a ello son solo palabras, demagogia, mentiras para engañar al “pueblo bueno y sabio” el respeto a la manifestación de la voluntad ciudadana, mediante instituciones creadas exprofeso para ello es garantizar la soberanía.
A México le han costado muchos años de lucha y experiencia lograr avanzar en su democracia para que llegue una cáfila de narco-políticos a desbaratarla.
De la soberanía se lee en la Constitución: “Título. Segundo, Capítulo I, De la Soberanía Nacional y de la Forma de Gobierno. Artículo 39. La soberanía nacional reside esencial y originariamente en el pueblo. Todo poder público dimana del pueblo y se instituye para beneficio de éste. El pueblo tiene en todo tiempo el inalienable derecho de alterar o modificar la forma de su gobierno.” De ahí se colige que el derecho de los ciudadanos para elegir y esa libertad del pueblo para elegir, constituyen su soberanía, y ese derecho no es el gobierno, ni ningún gobierno que pretende erigirse en soberanía, luego entonces soberanía y gobierno no son lo mismo.
Para más claridad el “Artículo 40 Constitucional establece que: Es voluntad del pueblo mexicano constituirse en una República representativa, democrática, laica y federal, compuesta por Estados libres y soberanos en todo lo concerniente a su régimen interior, y por la Ciudad de México, unidos en una federación establecida según los principios de esta ley fundamental.”
Y que el Artículo 41. De la misma constitución es muy claro cuando describe que “El pueblo ejerce su soberanía por medio de los Poderes de la Unión, en los casos de la competencia de éstos, y por los de los Estados y la Ciudad de México, en lo que toca a sus regímenes interiores, en los términos respectivamente establecidos por la presente Constitución Federal y las particulares de cada Estado y de la Ciudad de México, las que en ningún caso podrán contravenir las estipulaciones del Pacto Federal.” Queda claro que el gobierno, aunque surja de la voluntad soberana no es igual a la voluntad que lo constituye, son dos cosas diferentes.
Cuando cualquier gobierno, de cualquier país – como ha sido el caso de Venezuela – Cuba, y anteriormente en la Alemania Nazi bajo el gobierno de Hitler, secuestra o manipula la interpretación de la voluntad soberana, esto es de la voluntad popular, pierde legitimidad y puede ser derrocado por la soberanía popular, incluso con el apoyo de otros gobiernos si fuera necesario, es indispensable que se sepa que la gran mentira de las tiranías y las dictaduras para protegerse y perpetuarse en el poder aún en contra de la soberanía, es pretender confundir gobierno con Soberanía para mantenerse en el poder. De modo concluyente afirmamos que el gobierno para mantenerse en el poder alienta la narrativa de que una amenaza al gobierno la deriva y transforma en amenaza a la soberanía, para justificar su permanencia.
eduardosadotoficial
@eduardosadot
sadot16@hotmail.com
Tik tok: eduardosadotoficial




