Columna de opinión
“No vine a meter paz”
Magno Garcimarrero Ochoa
Magno Garcimarrero
(Mateo 10, 34)
Un sicario que, portaba
tremenda ametralladora,
con voz firme y redentora
su actuación justificaba,
y de ese modo explicaba
tanta sangre derramada,
tanta guerra desatada,
tanto daño, tanto ruido,
pues vino, como el Ungido
“no a meter paz, sino espada”.
Más al hablar no contaba
con la acción de la justicia
que aunque muy fácil se vicia
obliga a ser respetada
y aunque esté de la chingada
su dudosa aplicación,
guardada la proporción
llega a matar, con derecho,
y todos a lo hecho, pecho,
vemos con resignación
Porque el miedo no anda en burro
según se dice y se canta,
con cualquier cosa se espanta
el pueblo, pobre o pesudo,
y mira en ese verdugo
un destello de esperanza,
que aunque sea a pura matanza
se extingan los malhechores,
que muertos malos y peores,
¡a lo mejor se descansa!
M. G.
Más columnas de Magno Garcimarrero Ochoa
Magno Garcimarrero Ochoa
El olvido
Magno Garcimarrero Hagamos un sesudo estudio sobre el olvido que se apoya en el Zíper Open Síndrome (Z.O.S.) o síndrome de…
Leer columna →
Magno Garcimarrero Ochoa
Del libro “Crónicas de una j(x)alapa denunciada”
Magno Garcimarrero Publicada por Ediciones la Tarántula en 1991, tomo para que no se olvide, el siguiente sicalíptico testo: ”VIAJE DE…
Leer columna →
Magno Garcimarrero Ochoa
Poema a una mujer que ocupa un lugar en el espacio
Magno Garcimarrero (Ayer 17 de septiembre, falleció una amiga entrañable, Dora Luz Castellanos Fernández. Transcribo aquí, para honrar su memoria, un poema…
Leer columna →
Magno Garcimarrero Ochoa
Hijos de cura
Magno Garcimarrero Noticia sorprendente apareció en el año 2014, en el diario del Vaticano “La Stampa” informando que veintiséis (26) mujeres,…
Leer columna →