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Pregunta a mis amigos estadounidenses

Pablo Gato

 

Hay algo que jamás he entendido y que nadie me ha podido explicar de forma que la respuesta tenga lógica y sentido. El tema sinceramente se me escapa. No lo comprendo.

EEUU sufrió una guerra civil. La Confederación que quería independizarse y la Unión que quería que el país permaneciera unido.

Fue una guerra brutal. Es el conflicto donde han muerto mas estadounidenses.

Los confederados estaban en el sur. La Unión básicamente en el norte.

Si uno sale de las grandes ciudades en el sur basta conducir media hora para ver banderas confederadas en muchas casas, cementerios y negocios. Las tiendas las venden de recuerdo.

El sur perdió. Ganó el norte. En el sur vemos aún hoy todos eso símbolos confederados. En el norte, jamás.

Si eso es así, como es posible que el sur del país (donde todavía insisto aún se ven banderas de los confederados por todas partes) los republicanos pro EEUU tengan tanto poder y ganen tantas elecciones? No es eso absolutamente contradictorio? Cómo vas a añorar el sur y los confederados que querían independizarse del país y luego votar por los en teoría más “patriotas” y que veneran la bandera que venció al sur?

Puedes naturalmente vivir en el sur y apoyar la unidad del país. La guerra civil acabó (….) pero entonces por qué veneras la bandera e ideas del sur confederado que apoyaba la esclavitud?

Llevo viviendo en n EEUU mucho tiempo y jamás lo he entendido.

Alguien se anima a darme un motivo lógico?

Un saludo.

 

Cuba-Florida-EE.UU.: nueve minutos para la destrucción.

La publicación Axios informa que cuba ha adquirido 300 drones de combate para, en caso de conflicto con EEUU, lanzarlos contra la base americana en Guantánamo (Cuba) y la base de Key West, en Florida.

Trump ha dicho que no descarta usar la fuerza en Cuba para que haya un cambio de régimen. Un sueño largamente anhelado por su secretario de Estado, el cubano americano Marco Rubio. También es el Asesor de Seguridad Nacional de Trump.

Sin embargo, EEUU debe preocuparse más que de drones si finalmente hay un conflicto armado.

Algunos piensan que si no hay nuevos ataques masivos en Irán (podrían llevar al mundo al abismo económico), Trump podría usar esa fuerza militar contra Cuba cuando las naves y aviones regresen a EEUU.

Es un misterio cuántas personas decidirían luchar contra EEUU. Se derrumbaría el régimen de inmediato? O decenas o centenares de miles de personas decidirían luchar contra la invasión no necesariamente por apoyar al gobierno sino por no ver su país invadido?

Nadie sabe la respuesta, pero no cabe duda que al menos una parte de la dirigencia comprometida con el régimen si lucharía. Y si ese fuera el caso, de lo menos que tiene que preocuparse EEUU es de los drones.

“El Plan Hatuey” fue mi primera novela. Está basada en un plan de contingencia real de Cuba para atacar EEUU en caso de conflicto. Fue revelado cuando el general cubano de aviación Rafael del Pino desertó del régimen y vino a EEUU.

El objetivo sería un ataque contra la central nuclear de Turkey Point en el sur de Florida. También contra la central nuclear de St. Lucie, también en Florida.

La filosofía del ataque sería que si el régimen se ve perdido, se hundiría pero no sin antes hacer el máximo daño a EEUU.

La novela recrea cómo se realizaría el ataque.

Tras consultar con muchos expertos en su momento, la conclusión es que un ataque así es imparable. Cuba tiene 30-40 aviones Migs de combate. Entre ellos, varios Migs 29. Esos aviones solo tardarían nueve minutos en llegar a la central nuclear para destruirla. La contaminación borraría a Florida del mapa de EEUU.

Los expertos me dijeron que incluso sabiendo el día y la hora del ataque y poniendo todos los barcos militares y aviones del mundo entre Florida y EEUU sería imposible pararlo. El motivo es que la distancia es demasiado corta y basta que solo un avión llegue a la central para provocar ese desastre. El tiempo de vuelo: nueve minutos.

Por supuesto, Cuba no anunciaría el ataque.

Cuando publiqué el libro, todos los congresistas cubanoamericanos del Congreso me llamaron para que les explicara el tema. Uno de ellos en plena reunión me dijo: “Pablo, no hables más. Cuanto más hablas, más me asustas. No quiero saber nada más de todo esto”. Tras sus palabras, se levantó y se fue claramente afectado.

Trump quizás piensa que si quiere hacer una intervención militar Cuba sería el objetivo más fácil. Sin embargo, el gobierno cubano se lleva preparando décadas contra esa posibilidad.

Habrá una intervención? Si la hay, sería el régimen derrocado? Pelearía Cuba? Desencadenaría el gobierno un plan así y que ya existe si ve que será aniquilado?

Nadie sabe la respuesta a estas preguntas, pero no hay enemigo pequeño.

“Ese plan es la bomba atómica cubana porque garantiza que EEUU jamás los ataque”, me dijo un coronel de inteligencia de los EEUU en su momento.

El ataque de Trump a Irán obviamente no ha conseguido sus objetivos. Pensaron que Irán resistiría dos días y el régimen se desplomaría. Ha sido todo lo contrario. Ahora es más fuerte.

Estará Trump recibiendo toda la información pertinente ante la posibilidad de tomar la decisión de atacar a Cuba? Habrá un ataque si el gobierno se resiste a los cambios que exige Trump? Cuáles serán las consecuencias? Cederá sin violencia un régimen que lleva en el poder desde 1959? Es todo una maniobra de presión psicológica de Trump sin intención real de entrar en guerra con un país que está a solo 90 millas de EEUU?

Cuba también podría desatar una “guerra asimétrica”. Por ejemplo incentivando la salida en barcos de por ejemplo un millón de personas en dirección a Florida. Es decir, un Puente del Mariel en esteroides.

Las espadas están en alto.

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