Mensaje Político
Alejandro Lelo de Larrea
En la desbandada de diputados locales de Morena que seguramente pedirán licencia una vez que su partido lance la convocatoria para elegir a los virtuales abanderados, probablemente en agosto, cuando menos media docena no tienen posibilidad alguna de obtener la candidatura, por lo que en realidad van a buscar su premio de consolación: repetir como diputados, que probablemente tampoco consigan.
Como resultado de charlas con diputados de ese partido, los aspirantes pueden dividirse en tres bloques: 1) los que tienen prácticamente nulas posibilidades de siquiera obtener la candidatura, pero tampoco reelegirse en el Congreso; 2) los que tienen medianas probabilidades porque dependen de otras variables, y 3) los que tienen prácticamente en la bolsa la candidatura porque le garantizan el triunfo al partido.
Los que quieren del bloque 1 han tenido una legislatura deslucida y han perdido aliados en los últimos meses, en vez de sumar. Ahí ubican a Ana Buendía, Elizabeth Mateos, Víctor Hugo Lobo Rodríguez y Emilio Guijosa, todos con pésima relación con su respectivo alcalde.
Ana Buendía tuvo como principal aliado al ex diputado Nazario Norberto, actualmente funcionario en la Alcaldía Gustavo A. Madero, de donde ella es legisladora. Su ruptura política le hizo también distanciarse del alcalde Janecarlo Lozano, sin duda su principal obstáculo, incluso para reelegirse.
Elizabeth Mateos, ex jefa delegacional de Iztacalco, también tiene en contra a su alcaldesa, Lourdes Paz, por lo que sigue perdiendo fuerza en el territorio. Tampoco su pasado le ayuda. Ahí no olvidan las acusaciones de Armando Quintero, su sucesor, quien aseguró en múltiples ocasiones que recibió una Alcaldía quebrada, plagada de corrupción.
“Se robaron hasta los focos”, me dijo en un par de entrevistas.
Hay dos juniors de Morena en este grupo, que son diputados hijos de papi: Emilio Guijosa, de La Magdalena Contreras, y Víctor Hugo Lobo Rodríguez, de Gustavo A. Madero. El padre del primero fue alcalde del PRD y después devino en Morena, Héctor Guijosa Mora. Junior Guijosa se ha dedicado en los últimos meses a atacar al alcalde Fernando Mercado, por lo que seguramente le va a operar todo en contra.

El otro junior, también con nulo trabajo político previo, es diputado de Morena porque el padre, Lobo Román, negoció esa posición con Morena. Papi lo metió por la puerta trasera con un Juanito: Gerardo González fue el candidato propietario, y cargó de suplente a Lobito –así lo conocen– con quien rompió en febrero, y desde entonces trabaja en la GAM con Janecarlo Lozano, otro que va a frenar a los Lobo.
En el segundo bloque, con posibilidades medias de ser candidatos, destaca Israel Moreno, quien se perfila para la Venustiano Carranza, pero depende de dos variables: que su hermano y jefe político, Julio César Moreno no quiera contender, y que en esa demarcación la decisión de Morena de que la candidatura recaiga en hombre.
El caso del diputado Alejandro Carbajal, de Azcapotzalco, también depende de la decisión cupular de que no vaya a la reelección Nancy Núñez, quien en realidad pone en riesgo el triunfo de Morena. Milpa Alta: hay que esperar la decisión de si repite Octavio Rivero, quien sin duda ganaría. Pero aunque no la tiene fácil, no pierde la esperanza la diputada Judith Vanegas.
El tercer grupo es de los legisladores que tienen amplias posibilidades de convertirse en candidatos de la Alcaldía en donde se ubica su distrito electoral: Martha Ávila, por Iztapalapa; Xóchitl Bravo y Pedro Haces, Tlalpan; Pablo Trejo, Iztacalco; Iliana Sánchdez Chávez, Cuauhtémoc, y Miriam Saldaña (PT), Álvaro Obregón. Hacia finales de agosto que se prevé Morena lance la convocatoria y vendrá la desbandada. Lo veremos.