Magno Garcimarrero
Del Manual del Inventor escrito por Thomat Crepúsculo, edición polar del año glacial de 1899, que se conserva en la Biblioteca Británica; traduzco y transcribo aquí el invento número 362 (patente de mejora) del gran científico, en virtud de que cae muy propio para esta temporada de fríos. El invento se anuncia con el título Water Hot (retrete caliente) y dice:
“JUSTIFICACIÓN.- El nalgatorio humano es una parte sensible en alto grado a la temperatura ambiente, a pesar de que, en condiciones normales conserva una tibieza menor al resto del cuerpo, que sólo asciende cuando la fiebre hace presa a la persona de la que va en pos. Dicha parte corporal sufre particularmente en la estación del duro cierzo invernal, cuando se conjuntan las siguientes condiciones:
1.- Las bajas temperaturas traen consigo el aflojamiento de la vejiga y redaños aledaños y con ello la frecuente asistencia al artefacto que nos ocupa.
2.- El material tradicional con que se confeccionan hasta la actualidad los retretes, no está pensado para climas de bajo termómetro, resultando el uso insalubre y mórbido.
3.- La exposición frecuente a los cambios de temperatura puede provocar afecciones respiratorias que van, desde simples estornudos al momento de posarse, hasta pulmonías cuatas, Covid 19, Ómicron, sin dejar de anotar otra clase de afecciones más locales como reuma galopante en salva sea la parte, “carne de gallina” mientras transcurre el desahogo.
4.- El frío obliga a la premura, y ésta es poco recomendable para una ejecución completa del arte excretor, (nadie negará que se trata de un arte, que aun careciendo de musa por razones de discreción y vergüenza de los antiguos griegos, debiera en la actualidad consagrársele una que pudiera llamarse Posaiméa).
PREHISTORIA.- El primer indicio de que se tiene noticia, es un hueso de rodilla cuya reconstrucción nos da la sorpresa, pues nos conduce al encuentro del Pitecantropus Encuclillectus. La zona arqueológica donde fue encontrado, compuesta de arcilla arenosa permitió la conservación a través de los siglos, de los tendones que demuestran la flexibilidad necesaria para permanecer en cuclillas durante largo tiempo. El estudio del carbono 14, aporta la referencia precisa de que el individuo a quien perteneció la rodilla encontrada fue sorprendido por la muerte como el Tigre de Santa Julia. De lo anterior se infiere que toda la prehistoria la pasó la humanidad sin retrete y que, quizá gracias a eso sobrevivieron a los grandes cataclismos que acabaron con otras especies que no se agacharon o encuclillaron a tiempo.
HISTORIA ANTIGUA.- La búsqueda de la seguridad para quien se encuentra en posición escatológica, dio origen a las primeras técnicas proteccionistas; de entonces data la práctica conocida como “de aguilita” o “litle eagle” que, por cierto, en algún momento histórico amenazó a la especia con retraerla a la vida arborícola, y más adelante a las primeras acciones gregarias con el método de “hacer casita” a quien está en funciones. No es descabellado suponer que, gracias a esta influencia se originaron las primeras congregaciones humanas, situación que desgraciadamente escapó al análisis de Juan Jacobo Rousseau al escribir su Pacto Social.
HISTORIA MODERNA.- El cuarto diseñado para la satisfacción de los menesteres que se estudian, proviene de épocas ya recientes: En Pompeya se conservan aún retretes ocupados por sus dueños cuando fueron sorprendidos por la mortal explosión del Vesubio en el año 79. El propio nombre de retrete proviene del latín retractus que significa retirarse o retraerse. De ahí también el nombre de retreta que se da al toque de retirada (recule) de las tropas. Se sabe que fue el fontanero de la reina Victoria el inventor del retrete de porcelana tal como se conoce ahora: esmaltado, provisto de tubería con dos recodos en forma de sifón en los que se produce un cierre hidráulico que evita los malos olores. Con un depósito alto de agua que descarga por gravedad, pero que sin bien fue pensado para cuidar la higiene, quedó hasta el momento huérfano de calor para hacer grato el momento de posarse en él. De ahí que ofrezco a la posteridad la luz y la tibieza de mi nueva patente de mejora.
Fórmula: K2/rtt=c. Donde rtt es retrete, c es confort y K2 ó K al cuadrado es igual a ca ca.
Mecánica: a) Si usted ya tiene el retrete porcelanizado necesitará solamente un portarretrete o portarretrato que es lo mismo según se vea de arriba a abajo o de abajo a arriba respectivamente, de material termoconductor. Este procedimiento es recomendable para personas de escasos recursos que no pueden cambiar el mueble completo. Se forra el adminículo antedicho con franela, cuidando que no sobresalgan puntas de tela o hilos por el interior, se puede rellenar de guata, pochote o plumas de ganso para hacerlo mullido. El inconveniente de este sistema es que, como adquiere textura de burro de planchar, debe pasársele la plancha antes de usarse, lo que pudiera dificultar su inmediata disposición en perjuicio de aquella persona que se acerque muy a-pre-miada.
b) W.C., con pistola neumática.- He diseñado un artefacto novedosísimo consistente en un exhalador de aire húmedo y tibio, regulable a placer, tanto en temperatura como en densidad de exhalación y distancia. La temperatura tiene tres grados diferentes que se obtienen moviendo simplemente la palanca en tres posiciones: primera, fresco; segunda, tibio; tercera, caliente. Los dos últimos pasos son útiles en el tiempo invernal, sin embargo, el primero es indispensable para toda persona que guste de comer salsas picantes. La intensidad de exhalación tiene tres velocidades también: vaho bucólico, brisa tropical y suspiro satánico. Por cuanto hace a la distancia de disparo: a quemarropa o bocajarro, metralla circular y larga distancia. Es importante este factor pues, entre más cerca se concentra el punto de ataque, más preciso es el impacto en la zona deseada, mientras que a mayor distancia se abarca más porción corporal, pudiendo hacerse enjuagues hasta la nuca si hiciere falta.
Toda correspondencia dirigirla a DR. Thomat Crepúsculo. Avenida de los inventores número 1, Londres, L.P.A. (La Pérfida Albión).
Invierno del 2026.
M. G.




