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Saludable corrupción en la Secretaría de Salud

ENTRESEMANA

“Morir de amor
Es morir solo en la oscuridad
Cara a cara con la soledad
Sin poder implorar clemencia ni piedad…” Charles Aznavour

MOISÉS SÁNCHEZ LIMÓN

 

Seguramente la ingeniera presidenta Sheinbaum Pardo y el doctor 𝐃𝐚𝐯𝐢𝐝 𝐊𝐞𝐫𝐬𝐡𝐞𝐧𝐨𝐛𝐢𝐜𝐡 𝐒𝐭𝐚𝐥𝐧𝐢𝐤𝐨𝐰𝐢𝐭𝐳 no saben que, en una Dirección de la Secretaría de Salud, se practica el saludable deporte de la corrupción. ¿Será?

¿Conoce usted a la doctora Magdalena Delgado Bernal? Seguramente no, pero es bien conocida en el sector educativo universitario, de instituciones públicas y privadas que la sufren como el freno en la formación de profesionales de la salud.

Su actuar tiene un tufo de corrupción que la semana pasada fue denunciado formalmente en la oficina de su jefa, la doctora Laura Cortés Sanabria, directora general de Calidad y Educación en Salud, dependiente de la SSA.

¡Ah!, dicen que tiene vara alta en la Secretaría de Salud y prácticamente es intocable, tanto que para que usted se entere de quién frena las aspiraciones de jóvenes con vocación por la medicina, la doctora Magdalena Delgado Bernal es directora de Educación en Salud y ni su jefa le puede dar instrucciones.

Sí, señoras y señores, Delgado Bernal es responsable, ni más ni menos que de las Opiniones Técnicas Académicas, las asignaciones de plazas para internado de pregrado, el servicio social y la organización y gestión del Examen Nacional de Aspirantes a Residencias Médicas (ENARM).

¡Recórcholis, Santo Niño de Tepetitán!

Veamos.

En las mañaneras, la Princesa Caramelo suele blofear cuando asegura que el sector salud está a todas margaritas y, acompañada de esa su hermosa sonrisa –Donald Trump dixit– descalifica la ausencia de oportunidad que enfrentan los jóvenes para estudiar medicina y sus especialidades.

Acusa, ¡por supuesto!, a los gobiernos neoliberales de que en las universidades públicas frenan la inscripción de jóvenes con vocación por la medicina.

Y se ceba en las universidades privadas porque vuelven elitista a la formación de médicos. Bueno, hasta propone que no haya exámenes de admisión, pero desconoce que éstas sufren el burocratismo y corrupción que impera en la Dirección a cargo de la doctora Delgado Bernal.

Mire usted, en este tormentoso camino que deben recorrer rectores de universidades públicas, pero especialmente las privadas se encuentra la Comisión Interinstitucional para la Formación de Recursos Humanos para la Salud (CIFRHS), en la que intervienen conjuntamente las secretarías de Salud y la de Educación Pública.

¿Cuál es la tare de esta comisión?  Échese este trompo a la uña: coordinar, evaluar y emitir opiniones técnico-académicas sobre los planes y programas de estudio para la formación de profesionales de la salud. También participa en aspectos relacionados con campos clínicos, internado de pregrado y servicio social, O sea.

Pero…

Resulta que esta comisión de nombre rimbombante fue acusada de proceder con opacidad ante la crisis que enfrenta. Rectores y directores de universidades y escuelas de salud públicas y privadas del país, urgen la intervención del secretario de Salud, el doctor 𝐃𝐚𝐯𝐢𝐝 𝐊𝐞𝐫𝐬𝐡𝐞𝐧𝐨𝐛𝐢𝐜𝐡 𝐒𝐭𝐚𝐥𝐧𝐢𝐤𝐨𝐰𝐢𝐭𝐳.

Y es que, conforme con denuncias de académicos y directivos, incluso de representantes legales, “los procesos de evaluación para la obtención de la 𝐎𝐩𝐢𝐧𝐢𝐨́𝐧 𝐓𝐞́𝐜𝐧𝐢𝐜𝐨-𝐀𝐜𝐚𝐝𝐞́𝐦𝐢𝐜𝐚 (𝐎𝐓𝐀) y la gestión de los programas estratégicos de salud carecen de profesionalismo, transparencia y apego a la ley, situación que pone en grave riesgo la formación de las y los profesionales sanitarios en México”.

Los denunciantes pidieron el anonimato porque, aquí entra en escena la culta y honrada doctor Magdalena Delgado Bernal, a quien responsabilizan por el clima de intimidación y el amago de represalias que priva en Dirección General de Calidad y Educación en Salud, que supuestamente está bajo el mando de la doctora Laura Cortés Sanabria.

¡Ajajá!, pero expresamente señalan a la doctora 𝐌𝐚𝐠𝐝𝐚𝐥𝐞𝐧𝐚 𝐃𝐞𝐥𝐠𝐚𝐝𝐨 𝐁𝐞𝐫𝐧𝐚𝐥, como la principal responsable del desmadre administrativo que priva en esa área con falta de seguimiento normativo y el trato inequitativo dentro del organismo.

Usted, usted y ustedes deben enterarse de este tipo de tropelías de los y las nuevas dueñas del poder. ¡Al diablo con 90% de lealtad y 10% de conocimientos!, porque mientras se recurre a la manoseada conmiseración oficial por falta de médicos y se recurre a la populista contratación de médicos cubanos, la doctora Delgado Bernal impide que se imparta la carrera de medicina en universidades y escuelas públicas y privadas.

Y la denuncian y acusan de haber provocado la crisis que priva en la Dirección de Educación en Salud, a cuyo cargo está la formación de todos los médicos de México, algo así como la columna vertebral de la salud de los mexicanos.

Pero, si hay desorden en las escuelas de medicina, los denunciantes puntualizan que deben sumarse las sospechas de graves irregularidades y corrupción en el Examen de Residencias Médicas.

¿Y qué cree? A la doctora Magdalena Delgado Bernal acusan de “favorecer discrecionalmente a ciertas instituciones con las que mantiene una relación cercana, al tiempo que ejerce represalias abiertas y sin confidencialidad alguna contra los planteles de diversos estados que cuestionan sus determinaciones o solicitan aclaraciones técnicas sobre sus proyectos”.

¡Caray! Los quejosos aducen que no obstante integrar las carpetas para cumplir con los puntos solicitados en las guías, acuerdos y lineamientos legales para la operación de la OTA (Opinión Técnica Académica), las evaluaciones emitidas resultan no favorables de manera injustificada para la mayoría de las escuelas.

En suma, la doctora Delgado Bernal actúa al grito de más si osare un extraño enemigo y entorpece el procedimiento para que universidades y escuelas que pretenden impartir carreras

médicas e incluso especialidades en ese ramo, no prosperen.

❞ (…) cuando se 𝐞𝐧𝐭𝐫𝐞𝐠𝐚𝐧 𝐥𝐨𝐬 𝐝𝐢𝐜𝐭𝐚́𝐦𝐞𝐧𝐞𝐬, 𝐧𝐨 𝐨𝐟𝐫𝐞𝐜𝐞𝐧 𝐧𝐢𝐧𝐠𝐮́𝐧 𝐭𝐢𝐩𝐨 𝐝𝐞 𝐞𝐱𝐩𝐥𝐢𝐜𝐚𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐭𝐞́𝐜𝐧𝐢𝐜𝐚. 𝐔́𝐧𝐢𝐜𝐚𝐦𝐞𝐧𝐭𝐞 𝐬𝐞𝐧̃𝐚𝐥𝐚𝐧 ❜𝐜𝐮𝐦𝐩𝐥𝐞❜ 𝐨 ❜𝐧𝐨 𝐜𝐮𝐦𝐩𝐥𝐞❜ 𝐬𝐞𝐠𝐮𝐢𝐝𝐨 𝐝𝐞 𝐮𝐧𝐚 𝐬𝐞𝐫𝐢𝐞 𝐝𝐞 𝐜𝐨́𝐝𝐢𝐠𝐨𝐬 𝐲 𝐧𝐮́𝐦𝐞𝐫𝐨𝐬 𝐬𝐢𝐧 𝐞𝐬𝐩𝐞𝐜𝐢𝐟𝐢𝐜𝐚𝐫 𝐜𝐮𝐚́𝐥𝐞𝐬 𝐬𝐨𝐧 𝐥𝐚𝐬 𝐨𝐛𝐬𝐞𝐫𝐯𝐚𝐜𝐢𝐨𝐧𝐞𝐬 𝐫𝐞𝐚𝐥𝐞𝐬 𝐪𝐮𝐞 𝐝𝐞𝐛𝐞𝐧 𝐚𝐭𝐞𝐧𝐝𝐞𝐫𝐬𝐞

“(…) Al acudir a solicitar información, las puertas se cierran por completo y se expone públicamente la identidad de los planteles, vulnerando el principio de confidencialidad y afectando la reputación de las escuelas en sus regiones. Además, las carpetas que subsanan las observaciones no reciben el seguimiento consecutivo que por derecho corresponde, paralizando el acceso a campos clínicos y servicio social”.

¿Y la corrupción, apá?

Son miles de estudiantes perjudicados y, respecto de las universidades privadas, “la problemática vulnera la economía de las familias, quienes realizan un esfuerzo financiero significativo al pagar colegiaturas sin recibir respuestas claras sobre el futuro académico de sus hijos”.

Y, bueno, hay una voz que se identificó y denunció, mediante oficio enviado a la doctora Laura Cortés Sanabria, directora general, le decía, de Calidad y Educación en Salud, la existencia de corrupción e intimidación que existe en la Dirección de Educación en Salud.

¡Recáspita, doctor Kershenobich!

Al denunciante, cuyo representante legal, Aldo Cázares Fragosos, firma el oficio enviado a la doctora Cortés Sanabria, para autorizarle, mediante la OTA, la impartición de la Especialidad en Ortodoncia y la Especialidad en Endodoncia, en el Instituto de Ciencias Médicas Sociales y Humanidades de México (INACIME), 1.2 millones de pesos.

En suma, tanto los denunciantes que pidieron el anonimato, como el rector del INACIME, urgen al secretario de Salud, doctor David Kershenobich 𝐒𝐭𝐚𝐥𝐧𝐢𝐤𝐨𝐰𝐢𝐭𝐳, “𝐨𝐫𝐝𝐞𝐧𝐞 𝐮𝐧𝐚 𝐢𝐧𝐯𝐞𝐬𝐭𝐢𝐠𝐚𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐩𝐫𝐨𝐟𝐮𝐧𝐝𝐚 𝐞 𝐢𝐧𝐝𝐞𝐩𝐞𝐧𝐝𝐢𝐞𝐧𝐭𝐞 𝐬𝐨𝐛𝐫𝐞 𝐥𝐚 𝐠𝐞𝐬𝐭𝐢𝐨́𝐧 𝐞 𝐢𝐦𝐩𝐚𝐫𝐜𝐢𝐚𝐥𝐢𝐝𝐚𝐝 de la doctora Magdalena Delgado Bernal, y garantice que la CIFRHS actúe con la confidencialidad, transparencia y profesionalismo que México requiere”.

Todo ello, en la consideración de un escenario en el que “la formación médica, los campos clínicos, el servicio social y el examen de residencias se encuentran sumidos en la opacidad2.

Por supuesto, Drakko, temen represalias. Y sí, saludable el deporte nacional de la corrupción que practican los que no se parecen a los de antes. Como dijo Su Alteza Serenísima: ¡Ya chole! Conste.

sanchezlimon@gmail.com   www.entresemana.mx   @sanchezlimon1

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