La presidenta Claudia Sheinbaum no mencionó a Andrés Manuel López Obrador en su discurso más reciente, a diferencia de sus mensajes anteriores, en los que había hecho referencias al exmandatario y al gobierno precedente.
El cambio fue interpretado por el periodista Ramón Alberto Garza, director de Código Magenta, como una posible señal de distanciamiento respecto al sexenio anterior.
Durante una entrevista telefónica con el periodista Salvador García Soto, en el programa de radio “A la 1”, Garza centró su análisis en los silencios y las ausencias alrededor del mensaje presidencial.
“Si agarramos el número de menciones que la presidenta hizo en su toma de posición sobre López Obrador en defensa abierta de su herencia, fueron tres. En el primer informe hubo dos, hoy no hubo ninguna. Ya no lo menciona por su nombre”, señaló.
García Soto coincidió en que el nombre de López Obrador dejó de aparecer en el discurso, cuando antes eran habituales las referencias de Sheinbaum al exmandatario.
Garza consideró que la modificación puede leerse como un “deslinde” y resumió su interpretación del acto con la frase: “Los silencios hoy hablaron más que las cifras, sin duda alguna.”
El periodista también destacó la ausencia de Andrés Manuel López Beltrán, a quien se refirió como “Andy”. Según su análisis, ambas ausencias formaron parte de las señales políticas observadas durante la jornada.
García Soto planteó que Sheinbaum concluyó su mensaje rechazando que existan divisiones y manteniendo la postura de que sus integrantes continúan perteneciendo al mismo movimiento.
Ante ese señalamiento, Garza respondió: “Esa es una posición de cajón que ella no puede decir lo contrario, no puede admitir públicamente que estamos divididos.” Su análisis se enfocó en las tensiones que, desde su perspectiva, existen dentro del movimiento y en acontecimientos que podrían ocurrir durante septiembre y octubre.
El director de Código Magenta vinculó su lectura con otros episodios recientes y sostuvo que los próximos 60 días serán relevantes para asuntos internos del morenismo que, a su juicio, todavía no están resueltos.
Sobre el acto presidencial, Garza dijo que percibió un ambiente sin “grandiosidad” y consideró positivo que no hubiera demasiada ostentación. También señaló que hay aspectos del gobierno que pueden reconocerse y otros que, desde su perspectiva, no.
Al finalizar la conversación, García Soto retomó como elemento central la desaparición de las referencias al sexenio anterior y de los elogios a López Obrador que habían sido comunes en discursos previos de Sheinbaum, aunque recordó que la presidenta sostuvo que no existe un rompimiento dentro de su movimiento.