Las tensiones entre México y Estados Unidos por el narcotráfico y los presuntos vínculos de funcionarios con el crimen organizado aumentaron mientras ambos países avanzan hacia procesos electorales clave.
A menos de 50 días de las elecciones de mitad de mandato del 3 de noviembre en Estados Unidos, la administración del presidente Donald Trump volvió a presionar al Gobierno mexicano ante el Congreso estadounidense. Señaló que México “debe hacer mucho más” contra el tráfico de drogas y los funcionarios públicos que colaboran con los cárteles.
La presidenta Claudia Sheinbaum respondió que México conoce sus problemas y trabaja para enfrentarlos. También rechazó que otro país pretenda “juzgarlo desde fuera”.
El episodio ocurre mientras en Estados Unidos se disputa el control del Congreso y México se encamina a las elecciones de junio de 2027, cuando se renovará la Cámara de Diputados, además de gubernaturas y otros cargos locales.
La llamada “narcopolítica” también se incorporó a la confrontación política mexicana. Sectores opositores han utilizado términos como “narcogobierno” y “narcopartido” para cuestionar a Morena.
Otro factor de tensión fue la acusación del Departamento de Justicia estadounidense contra Rubén Rocha, exgobernador de Sinaloa emanado de Morena, por presunta colaboración con el crimen organizado. En ese momento, Sheinbaum atribuyó un interés político a la actuación de Washington y acusó un intento de influir en las elecciones mexicanas.
El Gobierno mexicano ha defendido una relación con Estados Unidos basada en la cooperación, la reciprocidad y el respeto a la soberanía. Sheinbaum también ha reclamado a ese país combatir las redes que distribuyen drogas y lavan dinero dentro de su territorio, así como el tráfico ilegal de armas hacia México.
En México, la administración federal intensificó las acciones contra el crimen organizado bajo la conducción del secretario de Seguridad, Omar García Harfuch. Morena, por su parte, reforzó la revisión de antecedentes y movimientos financieros de aspirantes a cargos de elección.
Las cancelaciones de visas estadounidenses a políticos mexicanos añadieron otro elemento de tensión bilateral, después de que algunos casos fueran difundidos mediante filtraciones a medios estadounidenses.
La seguridad fronteriza, el narcotráfico y la relación con México se mantienen entre los principales temas políticos de Trump y volvieron a cobrar presencia durante la campaña estadounidense.