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Una prensa domada

Pablo Gato

 

Sinceramente, hoy en día da pena ajena ver una conferencia de prensa de Trump. Jamás se ha visto en EEUU nada igual con un presidente, no importa si era republicano o demócrata. Una conferencia de prensa con un presidente americano era eso, una conferencia de prensa. Es decir, la prensa hacia las preguntas que requería el momento.

Cuando llegue a este país me impresiono ver la dureza de muchas de esas preguntas. La prensa no les tenía miedo y quería respuestas. Respeto sí, pero no miedo. Y si el presidente no respondía, le hacían una pregunta o dos de seguimiento o las que hicieran falta hasta conseguir la respuesta.

Hoy las ruedas de prensa o comparecencias ante los medios por parte de Trump son un puro espectáculo sin ningún tipo de substancia. Un show.

Hoy ha sido el último ejemplo. La prensa esta mayormente domada. Nadie se atreve a preguntarle nada que lo ponga entre la espada en la pared o cuestione mínimamente lo que dice, por esperpéntico que sea. Tienen miedo que no le vuelvan a dar acceso a Trump o incluso que use sus influencias para que los despidan.

El resultado es que en vez de rueda de prensa tenemos un show de puras relaciones públicas cuyo objetivo es no responder a nada controvertido, sino aprovechar el tiempo ante las cámaras para repetir sus mensajes del día sin nadie que lo confronte. En otras palabras, usar a la prensa para hacer un acto de propaganda.

Trump acaba de hablar de varios temas. La cantidad de, si, mentiras, inexactitudes, y exageraciones que ha dicho fueron numerosas. Ocurre en cada una de sus comparecencias o mítines. Recordemos que el Washington Post, en su primer mandato, las conto hasta que llego a 30 mil y luego ya pararon de contar por motivos obvios.

Trump acaba de declarar, por ejemplo, que Irán estaba “preparando bombas nucleares” antes de que decidiera atacarlo. La propia jefa de la inteligencia de EEUU dijo públicamente que eso no era cierto y que Irán antes de la guerra no tenía ningún programa militar nuclear.

Trump también dijo que una vez acabe la guerra el precio del petróleo “caerá como una roca”, algo que también es mentira. Cualquier experto explicara que los danos a la infraestructura petrolera en el golfo Pérsico harán que los precios sigan altos durante meses o años incluso si la guerra se acaba hoy. Reconstruir esa infraestructura tomara años, con lo cual la producción de petróleo será más baja. Consecuencia, el petróleo será más caro.

Las mentiras, inexactitudes y exageraciones serian demasiadas como para tan siquiera intentar resumirlas aquí.

Y la prensa que asistió al acto no le hizo las preguntas que debería haber hecho. No lo confronto. Fue un acto servil donde Trump dijo lo que quiso y nadie cuestiono nada. Un acto de propaganda política. Una pena que da vergüenza ajena.

Escuchar tal catarata de mentiras frente a un cuerpo de prensa como el de la Casa Blanca, históricamente de muy alto profesionalismo y valentía, es realmente inaudito. Se trata en verdad de presenciar una realidad alternativa. Un mundo ficticio que, asumo, Trump piensa que la gente acabara creyendo si lo repite una y mil veces.

Sin embargo por mucho que repita que la economía es la mejor en la historia de EEUU, la inflación está en su nivel más alto en tres años y el bolsillo del consumidor sabe distinguir perfectamente entre las verdades y las mentiras.

Otros ya ni creen los números oficiales y sospechan que la inflación es aún mayor vistos los precios que sufren cada día en, por ejemplo, los supermercados.

Estaría diciendo exactamente lo mismo si fuera un presidente demócrata. Esto no tiene nada que ver con republicanos ni con demócratas, sino con el obvio deterioro-destrucción de las instituciones democráticas en EEUU.

¿Cree Trump en verdad lo que dice cuando miente? ¿Sabe que miente? ¿Ha repetido tanto algunas mentiras que al final se has ha creído? ¿Vive en un mundo de fantasía?

Trump insiste en que lo que dice es verdad.

¡“Esta más loco que una cabra!”, afirma el ex agente de la CIA Ray McGovern. Era el encargado de elaborar los perfiles psicologicos de lideres mundiales que le pedia la Casa Blanca y la CIA.

Los democratas repiten que Trump es un mentiroso patologico.

EEUU tenia uno de los mejores cuerpos de prensa del mundo. Una prensa independiente, critica, agresiva, solo comprometida con su audiencia. Siempre bajo presiones corporativas o politicas, pero saliendo brillantemente de muchos de esos desafios. Solo hace falta recordar el Watergate o los Papeles del Pentagono.

La diferencia con la actualidad no puede ser mayor.

EEUU, irreconocible.

 

¿Qué dijo Bill Gates sobre Epstein hoy en el congreso?

Según este congresista demócrata, el multimillonario Bill Gates declaro que Epstein intento presionarlo para conseguir ciertas cosas.

¿Cómo? Usando la información que tenía sobre sus infidelidades a su esposa.

Una técnica de la que se ha hablado sobradamente en relación a Epstein, pero ahora confirmada por uno de los millonarios con los que trataba.

El ex espía de la CIA John Keriakou afirma que Epstein era un espía de los servicios secretos de Israel, el Mossad, pero que también ofreció sus servicios a la CIA, el FBI, los servicios secretos alemanes y los de Rusia.

El objetivo era comprometer a personas de enorme poder e influencia. ¿Cómo? Ofreciéndoles servicios sexuales de todo tipo y luego usar esa información sobre ellos para después conseguir cosas de ellos.

¿Qué? Favores, dinero, influencia, acceso al poder, información confidencial… la lista era larga.

Trump prometió hacer públicos los archivos Epstein en su primer día en la Casa Blanca. No lo hizo.

Su nombre sale en los archivos 38 mil veces.

¿Quién más hay? ¿Qué hicieron exactamente? No se sabe. El Gobierno no revela la información.

¿A quien se ha perseguido criminalmente por actividades sexuales ilegales, como abuso de menores o violación? A nadie porque su lista de clientes no se ha hecho pública.

Hoy Bill Gates hablo. Muchas de las víctimas han hablado.

El público insiste en que se sepa la verdad.

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