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Yo Campesino / Van por deuda

  • Ante la falta de inversión y aumento de gasto, irán por dinero prestado

Miguel A. Rocha Valencia

 

Como la inversión en infraestructura y energía no llega y el gasto presupuestal no alcanza, el gobierno analiza la posibilidad de crear asumir un paquete de nueva deuda por cuatro mil millones de dólares para financiar proyectos de energía renovable.

Recuérdese que la Comisión Federal de Electricidad liberó una convocatoria para licitar paquetes de inversión en “Proyectos Estratégicos de Generación y almacenamiento de Energía Eléctrica” bajo esquemas de desarrollo mixto. Dicha invitación contempla inversiones por ocho mil millones de dólares.

Dicha invitación que tenía como límite el mes de junio, se sostiene hasta septiembre, pero hasta el momento no parece apuntarse nadie, tal vez porque en ella de precisa que la inversión privada no da derecho a concesiones y propiedades.

Sin embargo, en la idea de que la inversión será mixta pero no hay dinero presupuestal, las autoridades “financieras mexicanas están analizando la posibilidad de crear un paquete de financiamiento global para proyectos de energía renovable que podría contar con el respaldo de más de cuatro mil millones de dólares del Banco Nacional de Obras y Servicios”.

Es decir, se recurrirá a deuda de la misma forma que se integró el paquete por más de 250 mil millones para apoyar a Pemex en el pago de su deuda con proveedores, para lo cual, Banobras ofrecerá premios a los participantes seguramente al nivel actual de los Cetes.

Hay que recordar que en el papel, el proyecto es tan ambicioso que planta programas como el de cuatro mil 328 millones de dólares, es decir poco más de 80 mil millones de pesos para “generación firme” y otros ocho mil millones de dólares (cerca de 160 mil millones de pesos) para ampliar y modernizar la Red Nacional de Transmisión.

Todo está muy bien y se presume en las mañaneras, pero lo que no se dice con claridad es que esas inversiones lo mismo que otros ocho mil millones de dólares en Fibra E, es decir totalmente privados son deuda, pero sobre todo “habla” de la urgente necesidad de mantenimiento, generación y distribución de energía eléctrica que hay en el país dejando en la Secretaría del ramo y la CFE la administración, ejecución y desde luego, la propiedad de los proyectos.

Y una señal clara de que no hay dinero para este tipo de infraestructura es que la inversión “física presupuestaria” destinada al sector hidrocarburos sumó 77 mil 188 millones de pesos de enero a mayo, reflejando una caída del 45.7 por ciento según lo publicado por la secretaría de Hacienda, ya que en el mismo periodo del año pasado, la cantidad fue de 136 mil 480 millones de pesos, es decir 60 mil millones menos.

Tal vez las cifras no digan mucho, pero el hecho es que precisamente ahora es cuando Pemex tiene menos producción y menos ingresos. Hasta la refinería de Dos Bocas está al 40 por ciento de lo programado. Según los especialistas la inversión actual em hidrocarburos está en el nivel observado en 2011.

En tanto los os recursos destinados a la industria eléctrica recibió 11 mil 285 millones de pesos durante los primeros cinco meses del año, cifra 12.2 por ciento inferior, en términos reales, a la registrada en el mismo lapso de 2025.

El análisis de IA plantea que Pemex registró en el primer cuatrimestre de 2026 su nivel más bajo de inversión física para un periodo similar desde 2008 al destinar 69 mil 70 millones de pesos a inversión productiva de acuerdo con el Informe de Finanzas Públicas de la Secretaría de Hacienda, lo cual implicó menor construcción, mantenimiento, adquisición de bienes e infraestructura, lo cual disminuye la capacidad operativa ya de por sí menguada.

Esto es que mientras por un lado se firman convenios con Brasil, en lo interno la caída en todos sentidos es notable.

Eso al mismo tiempo es un reflejo de que México perdiera fuerza en su actividad industrial durante mayo y revirtió el repunte observado un mes antes, al registrar una caída mensual de 0.8 por ciento, lo que refleja que el dinamismo del sector secundario sigue siendo frágil.

De ahí que con forme al Indicador Mensual de la Actividad Industrial (IMAI) del INEGI, el descenso fue el más pronunciado desde enero de este año, cuando la producción retrocedió 1.0 por ciento. A tasa anual, la actividad industrial no presentó variación, después del crecimiento de 1.8 por ciento reportado en abril.

Es por ello que cuando se da cuenta de los fundamentales de la economía y no se dice todo o se sueltan verdades a medias, surgen cifras para ponerse a llorar, y dejan en mito aquello de que creció la inversión o que estamos en jauja.

Bueno hasta lo del aumento en las exportaciones automotrices debe tomarse con reservas ya que de cada 100 dólares que México exporta a través de las cadenas globales de valor (CVG), solo 11 corresponden a valor agregado nacional, cifra que contrasta con los 15.9 dólares de Canadá y los 27.8 de EU, según datos de la OCDE.

La afluencia de turistas internacionales llegando a México se ha mantenido en crecimiento en los primeros cinco meses del año, sin embargo, la derrama que estos dejan está en decrecimiento. Solo entre enero y mayo de este año, la industria turística perdió 160 millones de dólares en divisas turísticas, una situación que se contrapone al objetivo del gobierno, que consiste en buscar viajeros extranjeros con mayor demanda, aunque en menor volumen.

Para colmo, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), revela que la entrada de divisas turísticas por concepto de viajeros internacionales acumula tres meses a la baja. Solo en enero y febrero, la derrama producida por turistas internacionales tuvo un balance positivo en comparación con los mismos periodos del año previo y es que en cifras acumuladas, la caída de ingresos de recursos turísticos es de 1.1 por ciento a mayo. En ese sentido, solo durante el quinto mes de este año, la derrama de turistas internacionales durante su estancia en el país fue de 0.6 por ciento en comparación con igual periodo del año anterior.

De ahí que a pesar del repunte de la mayoría de los indicadores económicos, los niveles de confianza se mantienen cautelosos en el país debido a la incertidumbre que generan factores internos y externos como lo advierte el Cetro de Estudios Económicos del Sector Privado que incluye otra vez a la inseguridad y debilitamiento del estado de derecho como causas domésticas y el tema del T-MEC como foráneo.

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