Eduardo Sadot
En el periodo de los tecnócratas paulatinamente el PRI olvidó o desatendió a las bases que le dieron el triunfo durante más de setenta años, fenómeno que señalaron los priístas de entonces.
Desde la llegada de López Portillo quien nunca hizo carrera política ni gastándose los zapatos recorriendo calles, barrios y comunidades en busca del voto. En ese tiempo los militantes sabían a quién recurrir, cuando tenían una necesidad, desde el entierro de la abuelita, los quince años de la niña, la curación del enfermo, las láminas o ladrillos para la construcción de la casa o simplemente proteger sus pertenencias cuando en épocas de lluvia había que cubrir las goteras, hasta el apoyo o la recomendación para conseguir trabajo, resolver un problema jurídico y llenar la despensa, ante eso ahí estaba el PRI, ese mismo que desde López Portillo, esa clase política emergente más identificada con las clases populares fue paulatinamente desplazada por los expertos doctorados de la universidad de Yale o Harvard, esos mismos que vieron con desprecio la manera que operaba el PRI.
A la llegada de la Madrid a la candidatura a la presidencia, aparecieron los tecnócratas, en su momento encabezados por Bartlet, un oscuro personaje burócrata, rescatado de la cancillería, entonces al mando de Santiago Roel, Miguel de la Madrid lo encumbra y ahora lo ven como “un gran político” no fue casualidad que consciente de ello, tiempo después Salinas de Gortari declaró – precisamente por el señalamiento de tecnócratas ignorantes del pueblo – que eran tiempos de “hacer política, más política, mucha política”, porque en la sensibilidad de Salinas luego de la escisión del PRI evidenciaba regresar a sus orígenes.
Todo eso que abandonara el PRI, lo retomaron y la idea fue tan exitosa que a MORENA los llevó al poder de una manera avasalladora, pero nunca nadie de ningún partido creyó que volviera México a los tiempos idos de autoritarismo, cuándo íbamos a imaginar a un Norroña operando para fortalecer una dictadura o que se diera marcha atrás a los logros democráticos y a los frenos del autoritarismos gubernamentales con los organismos autónomos constitucionales hoy desaparecidos, cuando se pensaba que México evolucionaria, pero nunca que involucionaría al mayor retraso democrático.
Hoy se necesitan líderes fuertes valientes y echados para adelante, se necesitan cojones y hasta maldad para enfrentar a la maldad a los perversos que se han ido descarando y no los van a enfrentar lideres fifis o “decentes” deben ser arrojados, con malicia para ganarles y en esa ruta esta Alejandro Cárdenas el líder del PRI, eso no se lo regatean ni sus detractores.
Alejandro Moreno se vislumbra como un líder fuerte, con valor y tamaños para enfrentar todo lo que le han puesto enfrente, seguro seguirá creciendo, tiene edad para llegar, hay que observarlo está empeñado en construir y ser una opción viable y competitiva. Por eso lo han atacado el sí les infunde miedo a los guindas.
sadot16@hotmail.com
Twiter: @eduardosadot
Instagram: eduardosadotoficial
Tik tok: eduardosadotoficial