El desfile “La pelota vuelve a casa”, realizado el pasado 13 de junio en la Ciudad de México en el marco de la Copa del Mundo, tuvo un costo superior a los 10 millones de pesos para el gobierno capitalino, en un evento que también estuvo marcado por abucheos dirigidos a la jefa de Gobierno, Clara Brugada.
De acuerdo con documentos obtenidos vía transparencia, la Secretaría de Cultura capitalina asignó sin competencia el contrato a la empresa Somnos & Stylus por un monto de 10 millones 298 mil pesos para la planeación, diseño y ejecución del espectáculo.
El desfile, realizado dos días antes de la inauguración del Mundial en el Estadio Azteca, incluyó un recorrido de 10 kilómetros sobre Paseo de la Reforma, desde la Glorieta de la Diana hasta el Monumento a la Revolución, con la participación de carros alegóricos, figuras inflables, música y expresiones artísticas.
Entre los elementos más destacados, la ciudad pagó 4.8 millones de pesos por nueve carros alegóricos, ambientados en temáticas como el Día de Muertos, las trajineras de Xochimilco, leyendas mundialistas y el juego de pelota de los pueblos originarios.
Asimismo, se destinaron 2.3 millones de pesos a globos gigantes, entre ellos representaciones de los mundiales de 1970 y 1986, un ajolote monumental, una figura de Quetzalcóatl y otro con las banderas de los países participantes.
El evento también incluyó contingentes de danzantes, batucadas, exhibiciones de lucha libre y freestyle, con un costo de 1.6 millones de pesos por estas representaciones.
Durante el desfile, la Secretaría de Gobierno capitalina reportó la asistencia de “miles de familias”, aunque no se precisó el número total de asistentes al evento.