El comité de 54 especialistas convocado por la presidenta Claudia Sheinbaum descartó definitivamente la explotación mediante fracturación hidráulica en la cuenca de Tampico-Misantla, ubicada entre Veracruz y el sur de Tamaulipas.
El dictamen también estableció que los yacimientos de Coahuila y Tamaulipas solo podrán considerarse si se demuestra previamente la existencia de agua salada suficiente para abastecer la actividad. De no cumplirse esa condición, los expertos concluyeron que la explotación no debe realizarse.
La resolución fue elaborada tras casi tres meses de deliberaciones bajo la coordinación de Rosaura Ruiz Gutiérrez, secretaria de Ciencias, Humanidades, Tecnología e Innovación. El informe representa el primer límite técnico y ambiental al plan del Gobierno federal para reabrir la posibilidad del fracking, una técnica que Morena había rechazado durante años y que permaneció congelada durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador.
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum resumió el orden de la estrategia: “Primero si hay agua, segundo si hay gas”. Después deberán analizarse la viabilidad técnica de los proyectos y la opinión de las poblaciones cercanas que pudieran resultar afectadas.
José Antonio Hernández Espriú, investigador de la Facultad de Ingeniería de la UNAM y especialista en hidrogeología, señaló que no podrá utilizarse agua dulce superficial ni subterránea comprometida para el consumo humano, la agricultura o actividades productivas.
Las alternativas contempladas son el uso de agua salada proveniente de formaciones geológicas profundas o de agua residual tratada. El proceso tendría que reciclar al menos 75% del líquido utilizado y contar con un sistema permanente de monitoreo ambiental.
Antes de explorar el gas no convencional, el comité recomendó fortalecer la generación eléctrica con fuentes renovables, impulsar programas nacionales de eficiencia energética, eliminar la quema de gas en campos petroleros y aprovechar al máximo los yacimientos convencionales.
En la exposición de Ana Paulina Gómora, investigadora de la Facultad de Ingeniería de la UNAM, se informó que el potencial estimado de gas natural en yacimientos no convencionales es de 141.5 billones de pies cúbicos. La especialista advirtió que aún debe determinarse qué volumen puede aprovecharse de manera efectiva.
El Gobierno prevé perforar pozos exploratorios únicamente para conocer la existencia, cantidad y calidad del agua salada. También anunció que mantendrá al comité como asesor permanente, publicará los estudios realizados, habilitará una plataforma digital con información técnica y realizará consultas públicas antes de cualquier exploración en zonas con comunidades cercanas.