InicioMagno Garcimarrero Ochoa“No vine a meter paz”

“No vine a meter paz”

Magno Garcimarrero

(Mateo 10, 34)

 

Un sicario que, portaba
tremenda ametralladora,
con voz firme y redentora
su actuación justificaba,
y de ese modo explicaba
tanta sangre derramada,
tanta guerra desatada,
tanto daño, tanto ruido,
pues vino, como el Ungido
“no a meter paz, sino espada”.

Más al hablar no contaba
con la acción de la justicia
que aunque muy fácil se vicia
obliga a ser respetada
y aunque esté de la chingada
su dudosa aplicación,
guardada la proporción
llega a matar, con derecho,
y todos a lo hecho, pecho,
vemos con resignación

Porque el miedo no anda en burro
según se dice y se canta,
con cualquier cosa se espanta
el pueblo, pobre o pesudo,
y mira en ese verdugo
un destello de esperanza,
que aunque sea a pura matanza
se extingan los malhechores,
que muertos malos y peores,
¡a lo mejor se descansa!

M. G.

ARTÍCULOS RELACIONADOS

LO MÁS LEÍDO