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Sonora 2026. Administrando la oposición

POR FERNANDO PESCADOR GUZMÁN.

 

En México solemos ver a Sonora como un estado políticamente estable, donde MORENA domina, Acción Nacional (PAN) resiste y Movimiento Ciudadano (MC) aparece como una fuerza menor. Pero en 2026 esa fotografía ha cambiado profundamente. Lo que está ocurriendo en Sonora es una reconfiguración estratégica del sistema de partidos, una especie de terremoto silencioso que está moviendo alianzas, identidades y liderazgos de manera acelerada. La mano del gobernador Alfonso Durazo no puede pasarse por alto.

Durazo es una rara avis del sistema político contemporáneo ya que tiene vínculos con sectores del PRI, del PAN, y por supuesto MORENA en donde es presidente del Consejo Nacional. Fue secretario particular durante años del malogrado político priísta Luis Donaldo Colosio. Se desempeñó como secretario particular del presidente Vicente Fox (2000 – 2006), y coordinador de la campaña presidencial de AMLO en Sonora (2006). Resulta aparente el oficio político de Durazo. Por ello no es casualidad que el juego político de Sonora está en medio de un reacomodo mayor.

El epicentro tiene nombre y apellido, se trata de Luis Donaldo Colosio Riojas. Su llegada al estado, con su “retorno” simbólico a Magdalena de Kino, no solo despertó nostalgia, sino que abrió una puerta inesperada ya que MC dejó de ser un partido pequeño y se convirtió en un vehículo renovación política para grupos que han abandonado al PAN en la entidad. Y ese cambio está generando tensiones que pueden afectar la gobernabilidad del estado en los próximos meses.

Para entender lo que pasa, hay que empezar por el gobernador Alfonso Durazo. Oficialmente, Durazo dice que la aspiración de Colosio Riojas es “atípica”, porque el senador fue electo por Nuevo León. Pero en la práctica, Durazo lo está tutelando. Operadores de MORENA reportan cenas, reuniones y acercamientos con empresarios para facilitarle el aterrizaje político.

¿Por qué lo hace? La respuesta es que el gobernador Durazo busca administrar la oposición, no eliminarla. Colosio funciona como una oposición “cómoda”. Si bien cuenta con un apellido de abolengo político y genera simpatía entre los votantes, el joven Colosio no representa una amenaza radical para el entramado político creado por Durazo. Es un contrapeso que ayuda a contener fracturas internas de MORENA sin poner en riesgo la sucesión estatal.

De forma complementaria, Durazo impulsa a la senadora Lorenia Valles como la carta oficialista para 2027. Es decir, quiere una competencia controlada con una candidata oficialista disciplinada y un opositor popular pero manejable. Un tablero sin sorpresas.

El mayor activo político de Colosio Riojas es su nombre. En Sonora, eso pesa más que cualquier estructura partidista. Su presencia reactivó a la oposición, atrajo reflectores y generó la sensación de que MC podría convertirse en alternativa real. Algo que, en el partido fundado por otro viejo conocido de Durazo, Dante Delgado, es un activo valioso.

Pero Colosio también tiene debilidades, ya que carece de arraigo reciente en el estado. Tampoco cuenta con una estructura propia y no conoce a profundidad el territorio actual.

Para compensarlo, la dirigencia nacional de MC, encabezada por Jorge Álvarez Maynez, decidió abrirles la puerta a operadores electorales tradicionales. Y ahí es donde entra el segundo gran movimiento, la incorporación del exalcalde panista de Hermosillo, Alejandro López Caballero.

López Caballero gobernó en el trienio 2012 – 2015 y es un político con estructura, operadores y recursos. Sobre todo, es el puente hacia el grupo del exgobernador Guillermo Padrés, uno de los bloques más influyentes del PAN en la última década.

Su llegada a MC es un golpe directo para Acción Nacional. El término utilizado por analistas locales es “devastador”, y no exageran. El PAN ha perdido la parte más importante de su base territorial, la ciudad de Hermosillo. El proyecto del actual alcalde y prospecto para la gubernatura, Antonio Astiazarán, queda debilitado, y el partido se queda sin operadores fuertes para 2027.

Pero el movimiento también fracturó a MC. La dirigente estatal, Natalia Rivera, advirtió que renunciaría si se formalizaba la postulación de López Caballero. Para ella, y para muchos militantes naranjas, aliarse al padrecísmo es traicionar los principios del partido.

En pocas palabras, MC está dejando de ser un partido de “creyentes” para convertirse en una formación de “arribistas”, para utilizar las categorías del politólogo italiano Angelo Panebianco.

¿Qué significa todo esto para Sonora? En primer lugar, muestra que la política se mueve con intencionalidad. El reacomodo descrito tiene tres efectos directos sobre la gobernabilidad del estado.

Se reactivan viejos agravios. El padrecísmo no es un grupo cualquiera. Está asociado a escándalo, confrontaciones y heridas políticas que siguen vivas en la memoria de muchos sonorenses. Su regreso bajo nuevas siglas puede polarizar el debate público, reabrir conflictos locales (megaobras hidráulicas, acusaciones de corrupción y violaciones a los derechos de los pueblos originarios), transfiriendo cierto rechazo ahora hacia MC. La elección de 2027 podría convertirse en una disputa emocional más que programática.

El Congreso local puede entrar en parálisis. La vía legislativa podría verse afectada ante un MC dividido entre “tradicionales” y “padrecístas”, con un PAN debilitado. Las discusiones como el presupuesto 2027, las reformas de seguridad pública y la aprobación de varios proyectos de infraestructura podrían ser desplazadas por acciones de rentabilidad electoral por parte de los diputados locales

¿Quién gana con todo esto? No hay un ganador claro. Durazo gana control, pero corre el riesgo de fortalecer demasiado a Colosio Riojas. MC gana estructura, pero pierde identidad, El PAN pierde casi todo. Y el votante sonorense queda atrapado entre la nostalgia, el pragmatismo y la desconfianza. Es el precio por pagar por un proyecto de poder transexenal.

Lo que sí es evidente es que Sonora está viviendo una transición política que no se veía desde hace más de una década. Y cómo suele ocurrir en México, los movimientos que parecen tácticos pueden terminar siendo estratégicos sin nadie lo haya planeado.

La elección por la gubernatura de 2027 no será una contienda común. Será una prueba de qué tan rápido pueden adaptarse los votantes de un estado a la dinámica propia de la clase gobernante.

SAGRADAS ESCRITURAS: Efesios 4:22-24

Con respecto a la vida que antes llevaban, se les enseñó que debían quitarse el ropaje de la vieja naturaleza… y ponerse el ropaje de la nueva naturaleza.

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