- Con la 4T México importa más de la mitad de los granos básicos que consume
Miguel A. Rocha Valencia
Otro de los mitos que trajo la 4T es el del incremento a la producción de granos básicos mediante el retiro de los subsidios a toda la cadena generadora y entrega directa a los campesinos mediante dádivas que en los hechos no tienen parámetros de medición entre lo que se da y lo que se produce.
Sucede lo mismo que con las becas escolares donde ya no importa si el niño, adolescente o joven estudia o no, simplemente se universaliza y se entrega sin medir resultados, con lo cual estamos peor que antes según pruebas que como la PISA demuestran que estamos peor que en los tiempos del odiado neoliberalismo, pero eso sí, más conformes y felices con recibir dinero gratis sin hacer esfuerzo alguno.
Igual en el tema de las pensiones que cada vez pesan más sobre los dineros presupuestales y están propiciando a los cuatroteros a incrementar gravámenes o inventarse algunos como los que pretenden aplican a trenes y aviones privados y con lo cual, van a espantar aún más a la inversión particular especialmente la nacional que ya emigró en más del 50 por ciento de las unidades económicas o empresas hacia la informalidad.
En el caso de la aviación, la cosa se va a aponer peor pues precisamente a causa de recortar presupuesto a la Agencia respectiva, los ojos de la correspondiente a Estados Unidos volvieron a poner los ojos en México y es cuestión de un tris para que nos vuelvan a degradar a la segunda división.
Así sucede también con la deuda donde para apoyar a las empresas improductivas del gobierno, incluyendo el complejo de trenes y centros turísticos de la Sedena (Todo lo que suene a Maya), Petróleos Mexicanos y CFE, se toma dinero presupuestal y con ello, las calificadoras extranjeras ven que esos entes no son productivos ni generan lo suficiente para pagar sus deudas y por eso los bonos emitidos en su favor, hay están en la basura financiera.
El gran problema es que entre todas esas políticas equivocadas que sólo tienen como fin acarrear dinero al gobierno para luego repartirlo gratis entre sus electores “los más ignorantes” y la base clientelar de pobres, también está la comida que se hace cada vez más caro producir en México y con el “apapacho” a los campesinos para que reciban recursos gratuitos convirtieron el campo en menos productivo.
Tan es así que junto con la política de amarrar demagógicamente precios internos, en los cinco años recientes, ya se nota el peso de la improductividad que obliga a una mayor importación de granos básicos, especialmente maíz.
Lo van a negar y dirán que es el clima, ese que siempre ha castigado a los temporaleros quienes ahora ante el panorama del dinero gratis, abandonan las tierras y sólo las manifiestan para que les den el apoyo del bienestar pero sin justificarlo con algún tipo de producción.
Las cifras para este año están a la vista: de enero a agosto de este año, México importó 33 millones de toneladas de granos básicos, oleaginosas y “relacionados”, lo cual representó un aumento del seis por ciento en relación al mismo periodo del año pasado.
Pero el caso es que el aumento en las importaciones que a estas alturas se consideran “históricas”, es que desde hace al menos cinco años han aumentado progresivamente impulsadas principalmente por mayores compras de maíz amarillo o forrajero y soya, según datos del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas el cual agrega que el volumen importado fue 1.86 millones de toneladas mayor al registrado en los primeros ocho meses de 2025, mientras que en valor aumentó 4.7 por ciento, con 10 mil 248.9 millones de dólares.
En el caso del maíz las importaciones crecieron 8.1 por ciento y pasaron de 15.82 millones a 17.11 millones de toneladas, de las cuales 16.53 millones correspondieron a maíz amarillo, 9.7 por ciento más que un año antes.
El aumento del maíz amarillo contrasta con una reducción de 24.3 por ciento en las compras de maíz blanco, que disminuyeron de a 573.4 mil toneladas. Sin embargo, la menor adquisi-ción de blanco fue insuficiente para compensar el crecimiento del amarillo.
En el rubro de las oleaginosas México mantiene una elevada dependencia del exterior ya que se importa 58 por ciento de los granos y oleaginosas que consume, con lo cual, la depen-dencia de campesinos extranjeros alcanza 51 por ciento en maíz, 72 por ciento en trigo, 80 por ciento en arroz y 97 por ciento en soya.
Así que mientras compramos para comer, es difícil hablar de soberanía, porque si en una de esas se les ocurre cerrar la frontera…