HOMO POLÍTICUS
PAVE SOBERANES
- Privación de la Libertad y Coacción
Sí, fue privación ilegal de la libertad y coacción: la hueste de la reincidente diputada del Partido del Trabajo, Tania Valentina Rodríguez, asaltó Cuernavaca.
No le importó, en sus ansías de poder y riqueza, nunca le ha importado, afectar a miles de ciudadanos con su toma de calles para chantajear al gobierno del estado. Hubo quien no pudo llegar de urgencia al hospital…
Vaya aliado el PT de MORENA-gobierno, intentando desestabilizar a la administración gubernamental, de por sí exigua en operación política, quedando en eso, intento, con trasfondo y ganancia electorerista.
Temprano, empleados de Rodríguez, no empleados de los ciudadanos que votaron por ellos, secuestraron la Ciudad, con los consabidos problemas para todos, los únicos afectados buenas personas, en la de por sí anárquica capital de Morelos.
Sus iguales de Cámara, quienes trataron de minimizar un hecho sin piedad en Cuautla contra una estudiante extranjera como «caso aislado» y «bandera política», todo para quedar bien con quien le deben obediencia, se quedaron silentes ante la embestida política de su camarada del PT.
La operatividad política, ayer que se soltó el diablo hasta con el vandálico alumnado de la Normal de Amilcingo, fue notable por ausente. El número 3 de Palacio de Gobierno —El muñequito de pastel que tanto habla de gobernabilidad, pero no sabe de gobernanza—, ni se despeinó. El número 2 de ese número 3 es un cero a la izquierda. Otro gobernador ya los hubiera echado a los dos por ser parte del problema.
¿Y qué exigían los manifestantes-activistas? Nada que no pueda y deba construirse en una mesa amplia. Pero el número 3 y su número 2 —la memez personificada— prefieren posar, decir sinsentidos, pero no atender y resolver, anticipándose. Mientras la exquisita clase política disfruta del poder, que se chingue el pueblo.
¿Y el Estado de derecho? No existe. El jefe estatal de Policía llegó valiente a Palacio de Gobierno, donde las alumnas de la normal llegaron a la puerta secreta de la gubernatura, rompiendo todo a su paso, con al menos 15 de sus compañeros de trabajo custodiándolo con armas largas. ¿Iba a reprimirlas o nomás quería asustarlas? ¿Otro Ayotzinapa? A quien se debía reprender es a quienes han fallado en la operatividad política que anticipa toda suerte de problemas, cuando se tiene voluntad política y hemisferio derecho.
Lo que motivó a la lideresa PT a dañar a la ciudadanía es lo electoral. Tiene dos días la dirigencia de ese partido creado por Carlos Salinas presionando a MORENA, es decir, a Palacio Nacional. Se llama chantaje político-electoral con fines de negocio económico, que es lo único que lo mueve.
La orquestación política con trasfondo electorerista, en la que se perpetraron al menos dos delitos contra la Ciudad y sus ciudadanos, la desveló en entrevista la propia diputada Rodríguez al hacer pública una lista de faltantes del gobierno del estado al que ella pertenece como poder Legislativo, sin poder esconder la mano tras tirar la piedra.