Hablar de desarrollo responsable implica ir más allá de construir edificios con tecnologías eficientes o incorporar áreas verdes. También significa contar con estándares que permitan medir, evaluar y comprobar que un proyecto realmente incorpora criterios de sostenibilidad.
En este contexto aparecen dos conceptos; LEED y GBCI que están estrechamente relacionados.
¿Qué es el GBCI?
El Green Business Certification Inc. (GBCI) es una organización que administra y certifica distintos sistemas de evaluación relacionados con la sostenibilidad y el desempeño de edificios, comunidades y otros espacios.
Entre los sistemas que administra se encuentra LEED, uno de los estándares de construcción sostenible más reconocidos internacionalmente.
La función del GBCI es importante porque aporta un proceso de evaluación y certificación independiente, mediante el cual los proyectos pueden demostrar que cumplen con determinados requisitos de sostenibilidad.
Entonces, ¿qué relación existe entre GBCI y LEED?
Una manera sencilla de entenderlo es:
LEED establece el marco de evaluación y los criterios que debe cumplir un proyecto, mientras que GBCI participa en el proceso de revisión y certificación.
LEED —Leadership in Energy and Environmental Design— evalúa diferentes aspectos de un proyecto, como:
- Eficiencia en el uso del agua.
Energía y reducción del consumo energético. - Selección responsable de materiales.
Calidad del ambiente interior. - Ubicación y movilidad.
- Innovación.
- Protección y aprovechamiento responsable de los recursos naturales.
Dependiendo del sistema LEED y del tipo de proyecto, estos criterios pueden variar.
Por su parte, el GBCI administra el proceso de certificación para diversos programas de sostenibilidad. Esto ayuda a que una certificación no dependa únicamente de lo que el desarrollador afirma sobre su propio proyecto, sino de un proceso formal de evaluación basado en criterios establecidos.
¿Por qué es importante para el desarrollo responsable?
La sostenibilidad en el desarrollo urbano no debería quedarse solamente en una intención.
Un proyecto puede anunciar que ahorra agua, utiliza energía eficientemente o cuenta con espacios verdes; sin embargo, una certificación permite establecer criterios, documentación y mecanismos de evaluación para comprobar el cumplimiento de determinados objetivos.
Esto es especialmente relevante ante los retos que enfrentan actualmente las ciudades: crecimiento urbano, consumo de recursos, cambio climático, movilidad, gestión del agua y necesidad de contar con espacios que favorezcan una mejor calidad de vida.
Por ello, las certificaciones como LEED pueden convertirse en una herramienta para orientar el diseño y operación de los proyectos desde etapas tempranas, en lugar de intentar incorporar medidas ambientales únicamente al final de la construcción.
De los edificios a las comunidades
El enfoque de sostenibilidad también ha evolucionado.
Ya no se trata únicamente de analizar qué tan eficiente es un edificio. Actualmente existen sistemas que permiten evaluar desarrollos, comunidades y ciudades, considerando aspectos que van más allá de una construcción individual.
Esto abre la puerta a una visión más integral del desarrollo responsable: eficiencia energética y de agua, movilidad, infraestructura, espacios públicos, áreas verdes, bienestar de las personas y resiliencia pueden formar parte de una misma estrategia.
En este sentido, certificaciones como LEED for Communities buscan llevar los principios de sostenibilidad a una escala territorial, donde las decisiones de planeación tienen efectos sobre la vida cotidiana de las comunidades.
Desarrollo responsable: planear antes de construir
La relación entre GBCI y LEED ayuda a entender un principio fundamental: la sostenibilidad puede pasar de ser un discurso a convertirse en un proceso medible.
Cuando un desarrollo incorpora desde su planeación estrategias para gestionar el agua, reducir el consumo energético, proteger áreas verdes, mejorar la movilidad y generar espacios de convivencia, está considerando el impacto del proyecto a largo plazo.
Y cuando además esos objetivos son sometidos a procesos de evaluación y certificación, existe una herramienta adicional para demostrar y comunicar el desempeño alcanzado.
En un contexto de crecimiento urbano, el reto no es solamente construir más, sino construir mejor, utilizar responsablemente los recursos y crear espacios que aporten valor a las comunidades y al entorno.
Ese es uno de los principios que hacen de las certificaciones de sostenibilidad una pieza relevante dentro de una visión moderna de desarrollo responsable.