El Departamento de Estado de Estados Unidos afirmó que las sanciones anunciadas contra 21 personas presuntamente relacionadas con el Cártel de Sinaloa muestran el “alcance corrosivo” de la influencia de los cárteles en el Gobierno de México, particularmente en Baja California.
El señalamiento se produjo después de que la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) anunciara medidas contra varias personas, entre ellas Carlos Alberto Torres Torres, ex esposo de la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila.
“Las designaciones de hoy ponen de relieve el alcance corrosivo de la influencia de los cárteles en el Gobierno de México, particularmente en Baja California, donde allegados al ex esposo de la Gobernadora, un ex director de seguridad pública de Mexicali así como otros operadores políticos presuntamente aceptaron sobornos para proteger las operaciones del Cártel de Sinaloa de las policías”, dijo Tommy Pigott, vocero del Departamento de Estado.
La dependencia estadounidense señaló que las medidas forman parte de la estrategia de la administración del presidente Donald Trump contra las estructuras que Washington vincula con el Cártel de Sinaloa.
“Esta acción subraya el compromiso de la Administración (del Presidente) Donald Trump de desmantelar la infraestructura operativa y política del Cártel de Sinaloa en México, así como de desarticular las redes que alimentan el tráfico de fentanilo, la violencia y la corrupción, y que amenazan a comunidades a ambos lados de la frontera”.
Por separado, la OFAC confirmó que Estados Unidos revocó en 2025 la visa estadounidense de Carlos Alberto Torres Torres.
La autoridad estadounidense aseguró además que Torres Torres y su hermano, Luis Alfonso Torres Torres, presuntamente ayudaron a “Los Rusos” en Baja California, grupo identificado como parte de la facción de “Los Mayos” del Cártel de Sinaloa.
Según la OFAC, el presunto vínculo de los hermanos Torres con “Los Rusos” habría sido Pedro Ariel Mendívil García, exdirector de Seguridad Pública de Mexicali.