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Columna de opinión

Las cifras frente al ruido

Luis Ramírez Baqueiro

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Astrolabio Político

Por: Luis Ramírez Baqueiro

“No preguntes qué puede hacer tu país por ti; pregunta qué puedes hacer tú por tú país”. – John F. Kennedy.

 

La discusión pública sobre Veracruz suele producir más estridencia que argumentos. Abundan los diagnósticos de catástrofe, las sentencias anticipadas y las versiones de un supuesto aislamiento político de Rocío Nahle García. Pero entre tanta declaración aparece un incómodo participante: la estadística. Y esta vez ofrece elementos para reconocer un avance económico que merece analizarse con la misma seriedad con que se señalan los problemas.

Primero, la precisión: los resultados difundidos este 29 de octubre corresponden al segundo trimestre de 2026, de abril a junio. Confundir la fecha de publicación con el periodo evaluado debilitaría cualquier argumento. El calendario del INEGI establece que los datos del tercer trimestre se publicarán el 28 de enero de 2027.

Hecha la aclaración, las cifras aportadas son relevantes: 3.6% de crecimiento respecto de enero-marzo, resultado con el que el Gobierno estatal reporta a Veracruz en el segundo lugar nacional; 5.1% de incremento anual, tercero entre las entidades, frente al 2% nacional.

La diferencia anual representa 3.1 puntos porcentuales. Dicho de otra manera: la tasa veracruzana equivale a 2.55 veces la referencia nacional. Es un desempeño considerable, aunque conviene recordar que crecer más rápido no significa convertirse automáticamente en la segunda economía más grande del país.

La composición del avance permite entender mejor lo ocurrido. Las actividades secundarias crecieron 9.3% anual; la minería, 26.5%; la generación y suministro de electricidad, agua y gas, 15.4%; y la construcción, 10.4%. Las actividades primarias avanzaron 12.7%, con 12.9% en agricultura y cría de animales. El sector terciario aumentó 2.4%, mientras el comercio registró 6.7%.

Hay movimiento en varios frentes. También diferencias que exigen atención: el dinamismo industrial y agropecuario supera ampliamente al conjunto de los servicios. El siguiente desafío consiste en extender esa recuperación hacia más negocios, municipios y hogares.

¿Dónde aparece el gobierno de Nahle en este comportamiento? En su capacidad para gestionar inversión, coordinar infraestructura, acompañar proyectos y aprovechar las ventajas productivas de Veracruz. El indicador mide actividad económica; demostrar cuánto corresponde específicamente a cada decisión gubernamental requiere información adicional. Pero existen acciones y compromisos cuantificables que permiten examinar su gestión.

En septiembre, ante CONCAMIN, Nahle informó que Veracruz había pasado del lugar 17 al séptimo nacional en construcción del sector público: un ascenso de 10 posiciones.

Asimismo, proyectó cerrar 2026 con una inversión estatal cercana a 4 mil millones de pesos en ese rubro. Son referencias concretas de una administración que busca convertir presupuesto en infraestructura, aunque el cierre deberá comprobarse con obra ejecutada y cuentas públicas.

La coordinación federal amplía la escala. El 5 de junio, Claudia Sheinbaum anunció para Veracruz un paquete de 190 mil millones de pesos hacia 2030, destinado a petroquímica, carreteras, agua y salud. Dentro de esa agenda se contemplaron 93 mil millones de inversión mixta para petroquímica y fertilizantes, 18 mil 138 millones para infraestructura carretera y 12 mil 280 millones para obras hídricas. Son componentes del paquete, por lo que sumarlos nuevamente al total inflaría artificialmente las cifras.

Para carreteras, la programación de 2026 consideró 9 mil 205.5 millones de pesos y una previsión de 27 mil 616 empleos. Hacia 2030, la estimación laboral del programa carretero ascendió a 54 mil 414 puestos. Se trata de inversión programada y empleo previsto: su valor político dependerá de cuánto se materialice y con qué resultados.

Aquí se encuentra una diferencia decisiva entre propaganda y análisis. Una inversión anunciada no equivale a dinero ejercido; una expectativa de contratación tampoco equivale a una plaza ocupada. Y los proyectos presentados después de junio no pueden utilizarse como explicación retrospectiva del crecimiento de abril-junio.

Sí permiten, en cambio, valorar la continuidad de la agenda.

El 3 de octubre, la Presidencia informó la entrega de 900 viviendas en Veracruz. Reportó además una meta estatal conjunta de 107 mil casas, de las cuales 63 mil 896 estaban comprometidas, aproximadamente 59%. Para el componente del Infonavit se anunció una inversión superior a 38 mil millones de pesos y una meta ampliada de 31 mil a 60 mil viviendas. Cada cifra describe una etapa distinta: entrega, compromiso o meta.

La vivienda conecta construcción, materiales, transporte y servicios. También obliga a los gobiernos a resolver agua, movilidad y equipamiento urbano. Ahí deberá medirse la capacidad de Nahle para convertir la colaboración con la Federación en desarrollo cotidiano.

Esa colaboración tiene evidencia pública. En junio, Sheinbaum explicó que las obras estratégicas habían sido acordadas con la gobernadora y se refirió a ella como “nuestra supergobernadora de Veracruz”. La expresión acredita respaldo político explícito; los programas conjuntos permiten evaluar su dimensión operativa.

Frente al volumen de notas y señalamientos contra el gobierno estatal, la respuesta más sólida será sostener esa coordinación y documentar resultados. Ninguna crítica queda invalidada por un buen trimestre; tampoco resulta serio ignorar un buen trimestre porque incomoda a una narrativa opositora.

El acumulado enero-junio fue de 2.3%, con 7% en actividades secundarias. Esa cifra semestral impone perspectiva: el 5.1% anual del segundo trimestre es una señal favorable que debe consolidarse.

Nahle tiene un resultado que defender y una responsabilidad mayor: mantenerlo. Veracruz necesita que el crecimiento llegue a los salarios, a las pequeñas empresas y a las regiones rezagadas. Las cifras ya ofrecen argumentos frente al ruido. Ahora corresponde convertir ese avance en bienestar verificable.

Al tiempo.

astrolabiopoliticomx@gmail.com
“X” antes Twitter: @LuisBaqueiro_mx

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