La confrontación entre la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda, y el exgobernador Jaime Bonilla escaló públicamente luego de la difusión de audios grabados en un encuentro privado. De acuerdo con información de La Política Online, en Palacio Nacional se atribuye responsabilidad política al subsecretario de Gobernación, César Yáñez, por su papel como intermediario en la relación entre ambos actores.
Durante su conferencia semanal, la mandataria estatal aseguró que fue víctima de una “trampa política” por parte de Bonilla, quien presuntamente la citó en Tijuana bajo el argumento de presentarle intermediarios de agencias de seguridad de Estados Unidos. Según su versión, el encuentro habría sido grabado sin su consentimiento y posteriormente manipulado para su difusión.
Ávila Olmeda sostuvo que en ningún momento compartió información sensible ni traicionaría al país. El encuentro al que se refiere ocurrió en diciembre de 2025, periodo en el que, de acuerdo con los antecedentes, se habían reactivado tensiones entre ambos grupos políticos.
Por su parte, Jaime Bonilla rechazó los señalamientos y atribuyó las acusaciones al “pánico” de la gobernadora. El exmandatario, actualmente vinculado al Partido del Trabajo en la entidad, sostuvo que resulta “ilógico” que esté involucrado en ese tipo de acciones, al tiempo que recordó los conflictos previos con la gobernadora, quien lo ha calificado como su “peor enemigo”.
Meses antes, en junio de 2025, ambos actores habían alcanzado un acuerdo político que fue sellado públicamente. Dicho acercamiento fue facilitado por César Yáñez, quien intervino en representación del entorno de la presidenta Claudia Sheinbaum, en un contexto de reacomodos internos dentro de Morena rumbo a las elecciones de 2027.
Las diferencias, sin embargo, persistieron, especialmente por el control político de Tijuana, donde Bonilla ha mantenido interés. El conflicto también se vincula con la difusión de información sobre el estatus de la gobernadora ante autoridades estadounidenses, así como señalamientos que la relacionan con presuntas investigaciones financieras.
El caso tomó mayor visibilidad tras la publicación de los audios en un medio nacional. Versiones citadas señalan que en Palacio Nacional se ha puesto atención al papel de Yáñez como enlace político con Bonilla, tanto en esta administración como en la anterior.
César Yáñez ha mantenido cercanía con Jaime Bonilla desde el sexenio pasado, cuando el exgobernador exploró su incorporación al gabinete federal sin concretarla y posteriormente regresó al Senado.