Columna de opinión
Adoptar y adaptar
Denise Díaz Ricardez
Fuera de todo
Denise Díaz Ricárdez
Si un hijo en una familia convencional implica en cualquier lugar y condición social un reto de toda la vida, éste puede ser todavía más intenso cuando niños y adolescentes son adoptados y sujetos a prejuicios de aceptación de todo tipo.
En México se ha avanzado mucho en materia de adopción.
Los trámites son rigurosos e incluso hay revisiones al menos por ley durante los tres años subsecuentes a la aprobación.
De ello se encargan distintas instancias: el Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) que incluye estatales y municipales; la Procuraduría Federal de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes como principales, de acuerdo incluso con protocolos de organismos extranjeros.
Está permitido adoptar a niñas y niños hasta los 12 años y adolescentes de los 12 a los 17 años.
Hay más probabilidades a menores de 4 a 9 años, de acuerdo con la experiencia registrada.
Puede adoptar: matrimonios con o sin hijos propios; solteros mayores de 25 años; parejas en concubinato; parejas del mismo sexo.
Está prohibido que en lo particular un menor de edad pueda ser vendido y luego hacer la legalización si hay sobornos a autoridades del Registro Civil, como se han dado casos.
Es pues una decisión difícil de parejas que al no poder procrear acuden a esa opción.
Y fuera de principios religiosos o morales, mucha expectación causan parejas del mismo sexo que recurren a tener un menos en esa condición. Sin embargo es una realidad que se encuentra en estos días. Se puede estar de acuerdo o desacuerdo, pero no se pueden cerrar los ojos.
Sea como sea los niños y adolescentes están todo el tiempo con el estigma de la aprobación, no únicamente en el seno familiar que les toque; luego en las escuelas y hasta en los trabajos.
Ellos mismos llegan a una edad en la que se dan cuenta de su circunstancia y entorno y suelen enfrentar un choque sicológico de tremendas repercusiones, si son tratados bien o incluso si son o fueron maltratados.
Por lo pronto se estima que en el país hay un máximo de 35 mil menores que viven en casas de asistencia públicas en esa condición y el año anterior se lograron mil 300 casos en los que encontraron un hogar, en parte por los exigentes trámites para lograrlo.
Más columnas de Denise Díaz Ricardez
Denise Díaz Ricardez
Escuelas a la vista
Fuera de todo Denise Díaz Ricárdez Son dignos de admirar las maestras y los maestros que en planteles urbanos y rurales…
Leer columna →
Denise Díaz Ricardez
Los Nobel
Fuera de todo Denise Díaz Ricárdez Se puede decir mucho en pro o en contra en relación a quienes por méritos…
Leer columna →
Denise Díaz Ricardez
Vuelta al mar
Fuera de todo Denise Díaz Ricárdez Hace algunos ayeres un presidente hizo un llamado a la sociedad mexicana: voltear al mar.…
Leer columna →
Denise Díaz Ricardez
Ninguna gracia
Fuera de todo Denise Díaz Ricárdez Ojalá sea una realidad la ancestral demanda de justicia en favor de todas aquellas mujeres…
Leer columna →