Columna de opinión
Amparo Casar como papa formoso
Eduardo Sadot
Eduardo Sadot
Carlos Márquez Padilla quien fuera esposo de la periodista María Amparo Casar, casi, han pretendido inhumarlo y juzgarlo como hace 1200 años, a un Papa.
En los albores del año 902 d. de C. el Papa Juan IX celebró dos concilios uno en Ravena y otro en Roma donde se prohibió que toda acusación en contra de una persona muerta está prohibida, suena ilógico, pero ello se debió a que en el año 897 d. de C, imagínese usted hace más de mil años en Italia, se llevó a cabo el sínodo del terror (Synodus horrenda) un juicio en contra del Papa Formoso cuyo cadáver fue exhumado después de nueve meses de haber sido sepultado, vestirlo con los símbolos papales para ser juzgado, un juicio con la fetidez del cadáver, en la Basílica de San Juan de Letrán de Roma, con los gusanos caminándole por el rostro y saliendo de los ojos, sí, ya sabemos que en pleno siglo XXI hay a quienes les encantaría hacer lo mismo, repetir una práctica desterrada de la humanidad desde hace más de mil años, hoy hay una proclividad a condenar y escandalizar a los muertos.
En Palacio Nacional se hace algo similar, cuando el responsable en el cargo más importante de la paraestatal, PEMEX, descuida o se distrae de su responsabilidad, para revisar un expediente de hace veinte años, ya con diez de prescrita cualquier acción – si hubiera alguien que después de tantos años tuviese algo que reclamar o señalar prescribió, más allá de saciar una sed de venganza, en contra de una mujer que ha sido crítica de los gobiernos, la acción en contra de María Amparo Casar, es tan deplorable, como el “Synodus horrenda” que promovió el Papa Esteban VI en el año 897 d. de C.
Desempolvar un expediente de hace veinte años, remover las heridas de los familiares de una persona fallecida entonces, para violar su derecho solo para atacar a una mujer, periodista y opositora y darle un “escarmiento” a María Amparo Casar y familia, a sus hijos de algo de lo que son víctimas, por lo que pasó a su esposo, padre de sus hijos, hace veinte años – injustificable ética, moral y jurídicamente – María Amparo Casar, pasó el trago amargo de la pérdida de un ser querido, el padre de sus hijos, no es posible comprender que desde el poder no visualizaran la trascendencia de sus impulsos, odios, rencores y venganzas que no controla ya, el daño que provoca en una familia al exhibir en las mañaneras un tema de hace veinte años, fuera de tiempo, una locura, para qué lo hizo.
Para sumar más ataques a periodistas, ya es un caso para siquiatra.
sadot16@hotmail.com
Twiter: @eduardosadot
Instagram: eduardosadotoficial
Tik tok: eduardosadotoficial
Más columnas de Eduardo Sadot
Eduardo Sadot
Reunión de Alejandro Moreno con el Consejo Internacional de Comunicadores
Eduardo Sadot Los integrantes del Consejo Internacional de Comunicadores (COINCA) sostuvieron un encuentro con Alejandro Moreno, presidente nacional del Partido Revolucionario…
Leer columna →
Eduardo Sadot
¡Yo acuso! A Andrés Manuel López Obrador
Eduardo Sadot ¡Yo acuso! A López Obrador de dividir a los mexicanos y convertir la confrontación en instrumento político, presentando la…
Leer columna →
Eduardo Sadot
Francisco Garfias, el oficio de contar el poder
Eduardo Sadot Hay periodistas que informan sobre el poder y otros que dedican su vida a observarlo, entenderlo y explicarlo. Francisco…
Leer columna →
Eduardo Sadot
Para cuánto o hasta dónde le dan las mentiras a Morena
Eduardo Sadot En la construcción del discurso político, la narrativa suele operar como un refugio de las intenciones, pero la gestión…
Leer columna →