Yo Campesino / Narcoterroristas
- Ante encubrimiento de 4T a criminales, EU puede hacer cualquier cosa
Miguel A. Rocha Valencia
Pruebas volvió a reclamar palacio Nacional para justificar la detención preventiva con fines de extradición de Rubén Rocha Moya, cobijado desde el principio por el profeta del cártel de la 4T a pesar de los señalamientos y las pruebas de sus ligas con el crimen organizado a quien debe la gubernatura de Sinaloa.
Esas pruebas que no se exigieron para que otro mexicano, estigmatizado, ahora sabemos por qué, por la 4T, fuera condenado a cadena perpetua por dichos de los mismos criminales a los que persiguió y encarcelo en una guerra declarada contra la delincuencia. La de Calderón.
Ahora sí sería tiempo de hablar de Genaro García Luna, enjuiciado y condenado por dichos de esos criminales que hoy señalan no sólo a Rocha Moya sino a una decena de sinaloenses cuya culpabilidad es vox populi en aquella entidad, en todo el país y que presumen con pruebas, con hechos y declaraciones en los tribunales justicieros de Estados Unidos.
Esto apenas empieza y nuevamente los cuatroteros se envolvieron en la sábana pútrida de la impunidad que en palacio llaman soberanía para defender a todos sus feligreses, especialmente aquellos que contribuyen directamente al “movimiento”, un tema que no es nuevo y que ha involucrado a bancos nacionales y extranjeros por las sospechas de transacciones de dinero de dudosa procedencia favor de la 4T y directamente a su creador.
Son ellos quienes se atrevieron a montarse en una campaña de santidad frente a los pecados de corrupción del PRI que en su momento, encarceló a gobernadores por sus ligas con el crimen como Mario Villanueva o Roberto Borje Martín y a otros muchos por malversación del dinero público. El tamaulipeco Tomás Yárrington Ruvalcaba también cayó en desgracia esa en la que podría caer Américo Villarreal.
Comentábamos hace pocos días que la exigencia de pruebas se había convertido en el recurso más socorrido de la 4T frente a actos de los integrantes del cártel, salpicado hasta la coronilla de corrupción y sociedades inconfesables pero tan públicas que era difícil que pasaran desapercibidas no sólo para el pueblo sabio, bueno y agradecido, sino también para las autoridades estadunidenses que sin ningún recato tildaron de narcogobierno a la 4T.
Nuevamente se muestra el doble rostro de Morena que prometió no robar, no mentir, no traicionar, pero todos esas lacras caben en el caldo de putrefacción en que se desenvuelve desde hace años en que muchos de sus seguidores prefirieron desertar al sentirse traicionados.
No sólo roban lo que hay en el presupuesto sino que piden dinero prestado para engordar sus carteras antes de que los bajen del poder; 10 billones de dólares que no se explican e n crecimiento o desarrollo, pero sí clon el surgimiento de una nueva casta de multimillonarios que no saben dónde, no pueden ocultar lo robado.
Pero como eso tampoco es suficiente, cimentaron su crecimiento y asalto al poder con asociaciones delictuosas, especialmente con el cártel de Sinaloa; en México lo sabemos, en Estados Unidos lo tienen documentado y saben que el profeta se sirvió de dinero y “servicios” de los criminales, como descaradamente ocurrió en toda la franja del Pacífico mediante el secuestro de activistas y candidatos de oposición, el robo de urnas, la intimidación directa a los votantes.
De todo eso hay pruebas videograbadas y testimoniales, que como los sobres amarillos de Pío López y otros personajes de la 4T, no son suficientes para que al menos se inicie una carpeta de investigación, se juzgue a los culpables y no se castigue a los denunciantes.
Porque a pesar de todo y las falsedades desmentidas con pruebas, a Rocha Moya no se le toca con una sola investigación dentro de territorio nacional y se le exonera a priori como en su momento ocurrió con el general Cienfuegos y eso a los estadunidenses no les gusta especialmente que ahora a los narcotraficantes y sus socios en el poder político se les califica como terroristas que de acuerdo con la ley del norte, faculta al gobierno hoy trumpista a actuar de manera unilateral.
Todo eso lo saben en palacio Nacional y es cuando se plantean dos escenarios: 8uno, el reduccionista que habla de una posición riesgosa del actual gobierno para abrir las puertas a la intervención directa de la justicia estadunidense y la otra, la complicada es que aprovechando esa presión real sea concertada y sirva de piedra angular al actual régimen para limpiar la casa de los indeseables y políticas heredadas.
Si fuera lo primero, pobre México y en especial de los sinaloenses que viven del comercio de todo tipo con Estados Unidos, además de que estaremos a las puertas de un réquiem a la relación bilateral ya de por sí comprometida, amén de acciones intervencionistas como en Venezuela con el expresidente Maduro.
Si es el otro escenario, que ojalá y así fuera, no sería la primera ocasión en la historia en que desde el norte llegaran las soluciones para nuestro país. Hagamos apuestas; yo voy por este último escenario por el bien de México más allá de la mentada soberanía que actualmente sólo sirve para proteger a los criminales de la 4T.