Pablo Gato
Acabo de salir de Myanmar y he llegado a Bangkok, Tailandia.
Bangkok es una de las ciudades más cosmopolitas e internacionales del mundo. Además de ser destino de millones de turistas cada año, es un punto muy importante para trasladarse a otros lugares de Asia. Un gran hub.
En mi hotel hay cientos de canales de todo el mundo: europeos, Medio Oriente, África, Rusia, Oceanía y por supuesto asiáticos. Sólo europeos hay más de una docena: televisión francesa, española, alemana, italiana, etc.
Insisto, cientos de canales y de todo tipo de temas: noticias, películas, deportes, entretenimiento, culturales… de todo.
Sin embargo, de entre todos esos cientos de canales tan solo hay uno de EEUU: la versión de 24 horas de noticias de la cadena ABC. Únicamente uno. En el hotel donde estuve en la frontera con Myanmar o Burma no había tan siguiera uno.
Está claro que Asia se está desconectando de EEUU.
Esto es una mera pincelada de la realidad, pero significativa.
Los medios obviamente informan de lo que pasa en EEUU, pero no veo la curiosidad extra sobre EEUU que veía antes.
Y tras las tarifas impuestas a países asiáticos siempre considerados como aliados de Washington, digamos que no hay carestía de críticas hacia EEUU en esta parte del mundo.
Entre los paises tradicionalmente opuestos a EEUU, el distanciamiento es naturallmente aun mayor.
En cambio, la presencia de China en cada vez más notoria a todos los niveles: comercial, cultural, financiera, deportiva, política, mediática.
Conté como mínimo diez canales chinos en el sistema de TV del hotel.
EEUU debe calibrar bien sus movimientos. Si se retira del mundo, sin duda otros paises estan más que listos y dispuestos para ocupar ese lugar. Ya está ocurriendo.