Huehuetoca, Méx.— La Megafarmacia del Bienestar registra poca actividad, escaso movimiento de trabajadores y andenes vacíos, de acuerdo con un recorrido realizado por El Universal.
El centro federal fue inaugurado en 2023 como una alternativa para atender el desabasto de medicamentos. El inmueble tiene una superficie de 425 mil metros cuadrados y cuenta con dos naves industriales que ocupan 94 mil 127 metros cuadrados.
Durante el mediodía de un lunes, en un lapso aproximado de cinco horas, se observó el ingreso o salida de pocos camiones y trabajadores. En el ala oeste, los 50 andenes de carga y descarga permanecieron sin camiones ni personal.
En el estacionamiento del ala este había 12 unidades de carga, aunque ninguna descargaba medicamentos, además de algunos vehículos de empleados.
Una de las dos entradas permanece semibloqueada por el cascajo de un socavón formado desde enero de 2026 y que no ha sido reparado. Por ese acceso sólo pasan con dificultad automóviles compactos y motocicletas de pobladores de la zona.
Los tráileres deben utilizar la entrada norte, lo que les obliga a realizar una vuelta mayor. Elementos de Vigilancia Auxiliar del Estado de México y empleados de Birmex colocaron piedras y bloques para cerrar completamente el paso, al señalar que representaba un peligro.
En la entrada principal, parte de la barda y del pavimento de la carretera Jorobas-Tula se deslizó. El acceso fue cerrado con tarimas.
Ángel Samuel, vecino de la colonia Santa Teresa, dijo que el problema lleva cerca de medio año. También señaló que el retorno ubicado bajo el puente ya no permite el paso adecuado, por lo que los habitantes deben dirigirse hasta otro puente.
Desde su vivienda, el vecino observa el Centro Federal de Almacenamiento y Distribución de Insumos para la Salud, conocido como Megafarmacia. Recordó que el inmueble tenía más actividad cuando funcionaba como bodega de Liverpool.
Asimismo, afirmó que actualmente se escucha poco movimiento de tráileres y que, además de la vigilancia, casi no se observan trabajadores, automóviles o entradas de personal.
En el bajopuente localizado frente al acceso principal había basura de empaques de medicamentos con papeletas de identificación todavía adheridas. Los documentos incluían datos del fármaco, hospital y municipio de destino, laboratorio fabricante, lote, caducidad y registro sanitario.
Trabajadores del centro confirmaron que los medicamentos ya no se almacenan ahí para surtir solicitudes no atendidas en todo el país, como se había planteado, sino que llegan, son preparados y se envían a pedidos del IMSS, ISSSTE e IMSS-Bienestar.
Marisol, empleada de la Megafarmacia, explicó que en una nave se descargan los productos y en otra se cargan para su salida. La trabajadora señaló que revisa los medicamentos, sus fechas de caducidad y sus condiciones antes de preparar los pedidos.
Sin embargo, vecinos de la colonia Santa Teresa aseguraron que la llegada de fármacos es escasa y que en ocasiones no se escucha actividad en las instalaciones.
En negocios y en el tianguis de la calle Paseo de Albatros, pocos habitantes identificaron el nombre de la Megafarmacia y menos conocían su objetivo. La escena observada ese lunes incluyó una entrada bloqueada, andenes sin actividad y tránsito constante sobre la carretera Jorobas-Tula.