InicioHéctor Calderón HallalDe Madison, ‘Padre del federalismo’…a Rocha Moya, ‘Padre de la demagogia’

De Madison, ‘Padre del federalismo’…a Rocha Moya, ‘Padre de la demagogia’

Héctor Calderón Hallal

 

Quiérase o no, nuestra historia formal como país, está íntimamente ligada a la de los Estados Unidos de América.

Ambos países nacieron bajo un molde parecido, en lapsos aproximados o contemporáneos.

Ambas naciones, son hijas del expedicionismo europeo nacido con el renacimiento. Aunque en el caso de México, que se incubó antes que las trece colonias de Norteamérica (en 1521) bajo el afán expedicionista colonizador español, terminó 3 siglos después, unido al espíritu liberal y emancipador de sus vecinos del norte.

Pero bien se podría uno preguntar: ¿En qué momento de la historia México torció el rumbo?

Aunque ambas naciones nacieron del afán federalista y nos llamamos casi igual: Estados Unidos de América y Estados Unidos Mexicanos… y aunque ambas sociedades son hijas ideológicas de la Ilustración liberal y de conceptos tan sólidos como la “Separación de Poderes” dejada como testamento por Montesquieu en 1748 en su obra ‘El espíritu de las Leyes’, existan en el México engendros como Rubén Rocha Moya, quien durante el desarrollo de la mayoría de sus actos públicos y privados como gobernador ‘espurio’ de Sinaloa, actuó como un auténtico empleado del presidente de la República en turno. Como un personero de la autoridad del Ejecutivo Federal. Nunca procuró cuestionar el escaso apoyo del centro a los habitantes de Sinaloa. Jamás cuestionó el cúmulo de injusticias que se cometen desde el centro del país contra los ciudadanos de ese noble Estado, empezando con la lucha por el descuento de verano en las tarifas de energía eléctrica, que es hora que no se resuelve, pues resultó ser un auténtico “fraude” la resolución de la Dirección General desde la CDMX: le descontaron ciertamente el verano pasado cierto “porcentaje”, pero una vez llegado el invierno, les ‘cargaron la mano’ a los usuarios con el doble o el triple de lo que habitualmente se les cobra en esas fechas.  Rocha Moya no promovió una sola obra de trascendencia de origen federal para el Estado de Sinaloa y la única que construyó le salió mal, fue un puente sobre la carretera federal México 15, a la altura del río Quelite, en los límites de los municipios de Mazatlán y Elota, en el año 2022, a consecuencia del huracán Nora y en un tramo de obra que aunque de jurisdicción federal, lo ejecutó el Gobierno del Estado, bajo interpósitas (corrió el rumor insistente que fue asignado a la constructora Chocosa, propiedad de los hijos de Rocha Moya) y que por “fallas en las maniobras” y por la pésima calidad de los materiales empleados, las vigas se hicieron como chicle, lo que propició que la carretera federal (libre) de Culiacán a Mazatlán permaneciera muchos meses cerrada. Esa fue la única obra de trascendencia que la administración de Rocha Moya puede presumir… y sin embargo, le salió mal.

Sí… impúdicamente declaró hace unos días cuando anunció su regreso cínico y pueril al poder en Sinaloa, que se proponía “acatar la voluntad de los sinaloenses”.

¿Con qué cara?… ¡Cuánta desfachatez!, para presentarse ahora como el “adalid del federalismo” y decir que por su propia voluntad (sin avisarle a la titular del Poder Ejecutivo, ni al Congreso Nacional Mexicano, ni a la cúpula de su partido, vamos… ni a su jefe de facción, refundido en “La Chingada”) volvía “para acatar la voluntad de los sinaloenses”.

En buena hora, la presidenta Claudia Sheinbaum impone con un ‘golpe de mano’ su genuina autoridad y, como todo lo hace suponer, pretende empezar a sacudirse a todos esos zánganos que se treparon en el movimiento partido que alguna vez engendró esperanza entre buena parte de los desposeídos de nuestro país.

Y en buena hora, ya se dan los pronunciamientos porque se le instaure un juicio político en el Congreso Local de Sinaloa a Rocha Moya.

Un grupo de empresarios restauranteros y vinculados a la Coparmex, encabezados por la aguerrida diputada local priísta, Paola Gárate Valenzuela, pretendían ingresar desde ayer lunes a la agenda del Congreso del estado, una solicitud de juicio político contra el exgobernador por un total de 16 hechos probablemente constitutivos de delitos durante el ejercicio de su administración.

Pero entonces… “¿Acatar la voluntad de los sinaloenses?”… Será acatar “la voluntad de las células armadas del crimen organizado y del narcoterror” en general, que hicieron de las suyas aquel fatídico 6 de junio de 2021, día de la jornada electoral, en que la sociedad sinaloense y la de muchos estados del país, vivieron momentos aciagos de terror y amenazas a su vida e integridad física, por grupos de civiles armados y notoriamente adiestrados para la violencia armada, a fin de influir en el sentido del voto, cometiendo tropelías e ilegalidades como el robo de urnas, impedir el voto e instar bajo amenaza a los votantes de hacerlo a favor del partido gobernante hoy día y que fue el que abanderó a Rubén Rocha Moya, que resultó ‘electo’ ese día y es hoy el exgobernador de triste memoria.

“¡Retomaré el poder porque pretendo acatar la voluntad de los sinaloenses!”, dijo e insisto.

Sólo me inspira a recordar una frase del dominio popular entre los mochitecos y los habitantes del norte de Sinaloa, cuando escuchan de alguien una frase ociosa o pretensiosa: “¡Cállate huevón!”…

¿Pues que no ha medido Rocha el pulso de la opinión pública del Estado y del país?,¿No ha percibido el nivel de malestar y de indignación por los actos de corrupción de él y sus consanguíneos, que empiezan a salir a flote?

¿O por las insistentes y fundadas sospechas de su implicación directa o indirecta en el crimen que le quitó la vida al diputado federal electo y expresidente municipal de Culiacán y exrector de la UAS, Héctor Melesio Cuén Ojeda?

Pero lo más reprochable de la gente de Sinaloa a su gobierno y al Gobierno Federal en general, es que hayan pretendido todo este tiempo mantenerla desinformada y negando lo evidente, cual si tratase el gobierno con menores de edad o con auténticos retrasados mentales.

Eso no lo puede perdonar la sociedad sinaloense y creo que ninguna sociedad del mundo.

Todos los gobernantes y representantes populares de Morena y afines decían que en Sinaloa “todo estaba bien”…

Que en el caso de Rocha Moya “no había pruebas para juzgarlo y que se equivocaba, que cometía una colosal injusticia el gobierno estadounidense al pretender que se le entregara al gobierno del vecino país del norte por delitos graves vinculados al narcoterrorismo y la injuria criminal en general”…

La inteligencia colectiva del pueblo sinaloense, pero sobre todo la dignidad, ha sido notoriamente mancillada, ignorada olímpicamente.

Hay un gran luchador en esta gran agenda pendiente de injusticias provocadas por el desgobierno de Rocha Moya. Es un político originario de Sinaloa que ha tenido un destacado papel como legislador en ambas cámaras y fue el candidato a la gubernatura que en aquel 2018, hay que decirlo con todas sus letras, fue materialmente robado, despojado del cargo el mero día de la elección con todas esas acciones e irregularidades provocadas por las células de personas armadas que cometieron los delitos del rubro electoral antes señalados en favor de Morena y su candidato Rocha.

Se trata del hoy diputado priísta Mario Zamora Gastélum, quien ha resistido estoico todo lo que ha sido aquí narrado y que obviamente ha resultado en su prejuicio.

Zamora Gastélum está consolidándose y con creces, como el candidato idóneo de la oposición coaligada en Sinaloa, para hacer frente a Morena y todo el aparato que como se ve, se resiste a dejar la ubre presupuestal en aquel Estado del noroeste y en todos los que había “ganado” por las malas… “o por las peores”; además de ser genuinamente quien merece le sea esta vez en 2027, reconocido su papel de candidato despojado impunemente del triunfo en aquella elección por Rocha Moya y su partido.

Ayer declaró, valiente y claramente, como es su costumbre, a Ciro Gómez Leyva y a ADN Noticias, ambos medios de alcance nacional, en forma de cuestionamiento sobre ¡Qué fue lo que pasó en esas treinta y tres horas que duró la pretensión de volver al poder del espurio Rubén Rocha?… Cuando él mismo y todo mundo en Morena decían que sobre él no existía ninguna investigación; que él había resultado absuelto por el Ministerio Público Federal, tras los 112 días en que se practicaron “todo tipo de diligencias” de parte del Representante Social Federal mexicano; que volvía “con la frente en alto”; que las bancadas morenistas del Senado y de la Cámara de Diputados, reiteradamente ya le habrían ofrecido un espaldarazo porril con la consigna de “¡No estás solo, no estás solo!”; cuando súbitamente perdió el apoyo de sus amigos gobernadores, de sus compañeros legisladores, ambos de Morena…y hasta de la Presidencia de la República; lo que motivó al legislador -según su propia narrativa- a retomar la incertidumbre de los sinaloenses por saber qué pasó en esas 33 horas en que volvió Rocha efímeramente al poder… “¿Porqué súbitamente se le retiró el apoyo de parte de absolutamente todo el mundo y lo han obligado a pedir licencia indefinida nuevamente y con esto, a retirarse definitivamente del cargo?”

Zamora Gastélum dice que los sinaloenses tienen derecho a saber la verdad… y tiene toda la razón.

Porque las cosas aun no se resuelven en el Estado: “Siguen los asesinatos, el desempleo, el cierre de las empresas de todas las dimensiones; la gente en la calle lo que quiere es paz, tranquilidad, es mantener un ambiente de armonía; es volver al tiempo de antes en que había condiciones para salir al trabajo, a la escuela…” .

(…) “Ya se habla incluso -dice el legislador Zamora- de la conformación de un TUCOM (Todos Unidos COntra Morena)…porque hay que rescatar el Estado…. Y hay que rescatar sobre todo la dignidad de los sinaloenses”…

“Porque sí hay quien defienda a Sinaloa”, remató el posible candidato aliancista Mario Zamora Gastélum.

Así entonces, ayer se develó el misterio y vemos que sí… que lo que presumían las diferentes agencias de investigación y el propio Departamento de Estado de la Unión Americana, en el sentido de que Rubén Rocha Moya es uno de los principales exponentes y beneficiarios del crimen organizado -concretamente del Cártel de Sinaloa- que arribó al poder materialmente de la mano de Morena y la administración de Andrés Manuel López Obrador, resultó totalmente cierta, por lo que se empieza a ver.

La presidenta empieza a corregir el rumbo de su política en la materia y ha marcado un límite evidente con Rocha Moya y sus colaboradores cercanos, cuando a pregunta expresa en reciente conferencia mañanera respondió: “¡No… no he hablado con Rocha Moya y no pienso hablar con él!”.

Como colofón de esta entrega y para darle sentido a la cabeza de la misma, baste recordar la enorme vinculación del proceso constitucionalista de los Estados Unidos en el último cuarto del siglo XVIII y el proceso en México.

Tan es así, que de aquellos “Federalist Papers” de los que escribí líneas atrás, el Documento # 10, suscrito bajo el seudónimo de ‘Publius’ (que era el que usaban también Alexander Hamilton y John Jay), el llamado ‘Padre del Federalismo”, James Madison, quien escribió la mayoría de los ensayos llamados “Federalistas”, que son la base de la discusión constituyente americana, que está ubicado en el rubro de los ensayos que tratan sobre la Seguridad y la Prosperidad de la Unión (Americana), pero concretamente que delinea con exactitud milimétrica el ‘mal necesario’ que significa mantener una democracia sustentada en una ‘vida de partidos’, circuló en aquellos años previos a la consolidación de la primera Constitución de México, la de 1824 … y fueron retomados en el proceso de discusión constituyente a 1857 y hasta fines de siglo XIX y principios del XX, fueron retomados y aprovechados por el oaxaqueño conservador Emilio Rabasa (1912) en su obra ‘La Constitución y la dictadura’, donde hace una auténtica crítica a los afanes constitucionalistas que ya se fraguaban en aquel México revolucionario, para reformar la Constitución de 1857, con estándares de cambio mínimo a la que sería la nueva Carta Magna (1917), que es la que aun nos rige.

El Documento # 10, escrito el 22 de noviembre de 1787, que en general ratificaba la constitución de los Estados Unidos de América a punto de firmarse y promulgarse, pero ya definía en uno de sus capítulos, a lo que es una “facción política”, como un grupo de ciudadanos (mayoría o minoría) unidos por un interés o pasión común que va en contra de los derechos de los demás o de los intereses de la comunidad.

Y alertaba sobre la vulnerabilidad de su naturaleza. La amenaza de sus afanes de control y dominio ideológico… y sobre el riesgo de sus pretensiones de dictadura de las minorías sobre las mayorías… ¿Le suena a usted esto?… Es exactamente el gérmen de las protestas de pseudo izquierda que en los últimos años se han radicalizado en las calles del mundo, para conformar los movimientos anarquistas y cosas tan absurdas como la “agenda WOKE”. En esto soportan su idea de lucha… Primero fue en la defensa de los derechos de las minorías… ahora que resultaron súbitamente mayoría abrumadora, ver como tratan de imponer sus ideas y ‘mañas’ a los muchos (o pocos que fueran) que no están de acuerdo con lo que ellos defienden.

Los partidos que hoy se dan ‘golpes de pecho’ y se dicen de izquierda pura defienden esto…

“La defensa rabiosa de los ideales y ‘costumbres’ de los que antes fueron minorías (y hoy son mayorías) … por sobre los que hoy son minorías… y están obligados a aceptar por imposición lo que se les impone por la ‘fuerza de la democracia’… que están ahora obligados a ser tolerantes a lo que históricamente han sido intolerantes”.

Minorías como por ejemplo, gente alérgica a la pelambre de algunas mascotas como perros y gatos, que es ‘médicamente intolerante’ a los animales y que busca sitios (restaurantes, cafés) que prohíban el ingreso a comensales con mascotas, que por ley también los debe haber, como los que sí lo permiten; o peatones que por razón de la salud o de la edad, deben atravesar una ciclopista y son arrollados por los ‘ciclistas derechosos’ y de manera rabiosa además son reprendidos y humillados; o personas que por su formación religiosa o por higiene, no admiten que ingresen a baños públicos a individuos ‘transgénero’ a donde entran niñas o niños.

“Porque también se tiene derecho a ser intolerante”. ¿O no?

Esas ‘facciones’ de las que habla Madison en su Documento 10, dice que eliminar las causas de las ‘facciones’ implicaría acabar con la libertad, por lo que propone controlar sus efectos y desde entonces, el pensador americano propone una República Representativa, donde los ciudadanos decidan el destino de su país, en lugar de una “Democracia Pura” que aplastaría materialmente a cualquier ‘facción’ y a sus afanes.

Madison propone diversidad de intereses en la comunidad… y competencia electoral.

¿Cuánta falta nos hace en México reeditar y llevar a la práctica un compendio de “Federalist Papers” para el caso de México… específicamente al Documento # 10.

Que entre otras cosas se adelantó a prever la implosión de partidos políticos y movimientos como Morena, que surgió como una genuina ‘facción’ y alcanzó mayoría, gracias a ‘malos gobiernos’ que se vendieron a los que lo sucedieron y que entregaron al poder, de manera traicionera y mezquina.

 

Autor: Héctor Calderón Hallal
@Pequenialdo; @CalderonHallal1

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