Autoridades españolas detectaron a agentes de los servicios de inteligencia marroquíes entre los 53 mil 60 migrantes que ingresaron de manera irregular a Ceuta el jueves pasado, informó La Jornada.
De acuerdo con fuentes de la Guardia Civil citadas por medios españoles, los presuntos agentes habrían cruzado la frontera junto con los grupos migrantes para recopilar información sobre el dispositivo de respuesta de España.
Las mismas fuentes señalaron que la operación habría tenido una intencionalidad política, orientada a conocer la capacidad de reacción de las fuerzas de seguridad españolas y la evolución de los hechos sobre el terreno.
Analistas de la Guardia Civil indicaron que el episodio “no se trataría de un episodio excepcional”, debido a que identificaron “una forma de operar similar en otros momentos de elevada presión migratoria en las fronteras de Ceuta y Melilla, con presuntos agentes marroquíes integrados entre los grupos de migrantes”.
También existe la sospecha de que la orden para permitir la entrada simultánea a territorio español pudo haber sido emitida por Fouad Ali El Himma, conocido como “El Virrey” de Marruecos, consejero y amigo personal del rey Mohamed VI.
El funcionario busca relanzar su propio partido político rumbo a los comicios legislativos de septiembre.
La oleada migratoria, ocurrida por tierra y mar, dejó 88 decesos, según datos del gobierno ceutí. Por su parte, el gobierno de Marruecos reconoció oficialmente la recuperación de 11 cuerpos de migrantes en su territorio.
Más de 48 mil personas regresaron a Marruecos en un plazo de 48 horas, mientras que otras volvieron durante el fin de semana, informaron autoridades españolas.
El Ministerio marroquí del Interior atribuyó el cruce masivo a “la explotación maliciosa del espacio digital y de la actividad de redes de trata de personas”, además de “la promoción de información engañosa y malas interpretaciones que acompañaron las recientes decisiones emitidas por las autoridades judiciales españolas”.
En Ceuta, el líder del partido ultraderechista Vox, Santiago Abascal, pidió “militarizar permanentemente la frontera” y acusó a Marruecos de promover una “invasión” y un “acto de guerra tolerado y permitido por Pedro Sánchez”.
En Madrid, unas mil 200 personas se concentraron frente a la embajada marroquí para protestar contra la entrada masiva de migrantes. La movilización fue convocada por la Sociedad Civil Española, que coordina a más de 150 asociaciones civiles.
Durante la protesta se escucharon consignas como “Defendamos España”, “España es cristiana, no musulmana” y “Pedro Sánchez, hijo de puta”.