Columna de opinión
Indigno
Luis Farías Mackey
Luis Farías Mackey
Mal la presidente Sheinbaum cuando ayer sostuvo que la 4T había recuperado la dignidad del pueblo de México.
Empecemos por lo elemental: los gobiernos no son dispensadores de dignidad, su tarea es gobernar y hacerlo bien, eficaz y verdaderamente. Son sus hechos, en todo caso, los que los hacen dignos o indignos del pueblo, merecedores de su reconocimiento o bien de su desprecio. Cuando un gobierno piensa que lo suyo es dotar de dignidad al pueblo al que debe servir, es que no ha entendido nada. Y, peor aún, que en lugar de gobernar anda simulando producir y dispensar dignidad.
Entiendo que en su narrativa épica y distractiva tengan que quemarse incienso y bañarse en encomios, pero no que lo hagan insultando la inteligencia y dignidad de quienes pretenden halagar. Decir que nos recuperaron la dignidad, es decir que éramos indignos y que gracias a ellos ya no lo somos. Pero eso quiere decir, también, que nuestra dignidad no es propia ni inherente, sino que es delegada a trasmano de ellos que, generosamente, nos permiten usufructuarla. Y claro, a riesgo de perderla, si a ellos los perdemos. ¡Vaya indigna dignidad!
La dignidad de México no depende de nadie en particular y menos de una gavilla hecha gobierno; es intrínseca, intransferible e inexplotable.
Más columnas de Luis Farías Mackey
Luis Farías Mackey
Democracia carcelaria
Luis Farías Mackey El gran Salvador Camarena escribió ayer sobre la contradicción de construir más penales cuando la violencia cesa, los…
Leer columna →
Luis Farías Mackey
La pirómana
Luis Farías Mackey Los periodistas son muy chismosos, así que mi padre se enteró muy pronto de la llegada a Monterrey…
Leer columna →
Luis Farías Mackey
Funerario Adams
Luis Farías Mackey La gallina Hilaria regresaba del mercado y otros menesteres, el plan del pavo real Adriel funcionaba de maravilla,…
Leer columna →
Luis Farías Mackey
Cuando Adriel le copió a La Beatrix
Luis Farías Mackey El cabo Juanetes entró a la oficina del General. -Mi General, fuera está Adriel, el de La Chingada.…
Leer columna →