La 4a “traicionación” de Claudia Sheinbaum tiene a los hospitales en total “anemia institucional”.
El Sr. Paco de 83 años de edad, tuvo un diagnóstico tardío del regreso de Cáncer.
Fue operado en el HGZ 32 del IMSS en Calz. de hueso, después de ceder a la extorsión de la médica tratante y pagarle $25,000.00 para que lo operara oportunamente. El Sr. Francisco salió de cirugía “perfectamente limpio”; le dijeron que habían retirado el tumor totalmente. Como secuela quedó un muy intenso, insoportable dolor de piernas y dificultad para caminar. Resultó que el bloque anestésico “raquía” lesionó algunos nervios (neuropatía); el fármaco o la aguja provocaron una infección en la columna vertebral que ya ha dañado el hueso.
El neurólogo de medicina privada se visitó ante la nula acción del IMSS, después de estudios de imagen, también negados por el IMSS, refiere al Sr. Francisco al ortopedista de urgencia para evitar inminente la pérdida de movilidad definitiva de las piernas ocasionada por la inyección que infectó sus vértebras, aunadas a la edad.
El IMSS se ha negado y se niega a enviar al adulto mayor al neurólogo en el IMSS y menos aún al ortopedista que debe tratarlo. El Sr. ya ha puesto en venta su automóvil y la familia planea la “coperacha” para costear el tratamiento y la cirugía de columna para sanar la iatrogenia del IMSS, en donde además “nunca están todos los medicamentos de la receta”.
El octogenario paciente enfrentó en días pasados su segunda cirugía contra el cáncer; la biopsia determina que el tumor prevalente es de “alto grado” y serán necesarias quimioterapias y seguimiento estricto. ¿Será así realmente?
No queda ahí nuestra denuncia de inanición de la salud pública en México en estos años.
La Sra. Jessica paciente del InCan tiene una condición genética que hace altamente probable que vuelva a haber cáncer y, en tal caso, su vida depende del monitoreo oportuno constante. Resulta que la resonancia magnética no puede ser efectuada porque no hay en InCan resonador magnético en servicio; se descompuso desde febrero de este año y no hay fecha para repararlo. La mastografía y el ultrasonido de mama tienen 1 año de espera. ¿Tampoco sirven los aparatos?
Por si fuera poco, acude por polietilenglicol para preparar su organismo para la colonoscopía de seguimiento de la próxima semana; tampoco ese fármaco en el INCAN y es probable que la señora, como miles de pacientes de salud pública, no se practique el estudio por no poder pagar el medicamento.
La Sra. afirma que, si bien en esta administración y la anterior nunca recibió todas las medicinas que el INCAN recetaba, ahora si es gravísimo. “Ya no tienen medicinas, ni médicos, estudios, ni aparatos.
Estos son de los miles de casos de pacientes a los que la “austeridad republicana” afecta y atenta contra su “bienestar” y vidas.
“Nos dan becas, pero nos matan sin salud” exclaman.
Hay más horrores… la sala de hemodinamia del HGZ. No. 1 del IMSS Carlos MacGregor inaugurada el pasado 12 de diciembre, dejó de funcionar solo 3 meses después y no ha sido reacondicionada.
La “causa raiz” de toda esta carencia son los barriles sin fondo del gobierno de cuarta: El Tren Maya, El AIFA, Mexicana de Aviación, La costosisima, sobre pagada, y flamigera Refinería Dos Bocas y las propias “becas universales” no focalizadas, están matando a los más vulenrable, aquí si son más afectados ¡PRIMERO LOS POBRES!
¿Hasta cuando Claudia Sheinbaum dejará de simular y mentir a los incautos es su “show mañanero”?