* Así es como logran que el México bueno y sabio refuerce su confianza en lo que no es, lo que es una hueca promesa, porque de bienestar nada, por más dinero que distribuyan con la mentira de que el Ejecutivo en turno lo obsequia, cuando en realidad los contribuyentes sacamos dinero del bolsillo derecho para pasarlo al izquierdo. Pero festejemos el retrato al óleo del impoluto Gerardo Fernández Noroña y la exorbitante partida secreta de Adán Augusto López, que ejercerá Ignacio Mier. Los tres personifican la corrupción en todas sus formas
Gregorio Ortega Molina
El engaño armado por los prebostes de la 4T es duro, casi irrompible, salvo que las grietas aparezcan por sus propios errores, los abusos, el entramado de la mentira repetida hasta el desgaste que muestra el revés de la tela.
Ahora los gobernantes escudan sus atropellos en el cuento de que somos los ciudadanos los que no cumplimos, somos irrespetuosos con ellos, rompemos barreras y armamos al bloque negro, cuando proviene de las autoridades toda la falsedad. Incumplen sus promesas, se olvidan de sus proyectos de gobierno, no crean empleos ni garantizan salud, seguridad, educación… pero nos culpan de esos errores que cuestan vidas, y muchas, más que con los culpados gobiernos de la corrupción.
¿Cuántos empleos crearon durante 2025 Carlos Slim, Larrea, Chico Pardo y todos los integrantes de los grupos empresariales, que prometen el oro y el moro en inversión, y lo transforman en cuentas de vidrio? Si a los gobiernos anteriores sólo les dieron promesas, con más razón hoy, cuando la seguridad jurídica desaparece como se esfumó la división de poderes, y ministros, magistrados y jueces obedecen a la sabiduría del poder Ejecutivo, del tlatoani de Palenque, guiado por Nicolás Maduro y Miguel Mario Díaz-Canel Bermúdez, aunque ni ese presidente ni los mandamases de este gobierno serían capaces de ajustarse a una libreta de racionamiento. Quieren que sus gobernados vivan como ellos nunca podrán sobrevivir. Se doblegan antes ese lujo que siempre desearon.
Le doy vueltas a las falsedades de este y otros gobiernos mientras escucho Imagine (Imagina) de John Lennon. Es la utopía de las utopías, pero es un encanto seductor suponer que el desprendimiento puede garantizar esa paz que hoy tanto necesitamos en México, Venezuela, Nicaragua, Ucrania, Irán, Medio Oriente, África. La codicia y el poder mueven más voluntades que la misericordia cristiana, que la supuesta procuración y administración de justicia de la que dependen las sociedades del mundo.
Así es como logran que el México bueno y sabio refuerce su confianza en lo que no es, lo que es una hueca promesa, porque de bienestar nada, por más dinero que distribuyan con la mentira de que el Ejecutivo en turno lo obsequia, cuando en realidad los contribuyentes sacamos dinero del bolsillo derecho para pasarlo al izquierdo.
Pero festejemos el retrato al óleo del impoluto Gerardo Fernández Noroña y la exorbitante partida secreta de Adán Augusto López, que ejercerá Ignacio Mier. Los tres personifican la corrupción en todas sus formas.
@OrtegaGregorio




