* Si Donald Trump realmente desea enmendarle la plana a la 4T en su política anti narcóticos y en la imagen de narco-gobierno, debiera iniciar con supervisar el envío de las remesas que los paisanos mandan a sus familias, establecer origen y destino; con este único procedimiento, obligará al gobierno de la doctora Sheinbaum Pardo a replantear sus prioridades y sus lealtades
Gregorio Ortega Molina
Debemos formularnos una pregunta a la que damos la espalda hace años, porque la respuesta nos infundirá miedo, puede declararnos vencidos: ¿Qué tanto los bancos centrales, los recursos fiscales de las naciones, las remesas de nuestros mexicanos en Estados Unidos, las instituciones financieras privadas, las aseguradoras, están infiltradas por los dólares negros?
Para aproximarnos a una respuesta más o menos acertada, debemos establecer el costo de los depósitos mensuales y bimestrales a los plásticos del bienestar, y además estimar si contribuyen a la reactivación del mercado interno y el gasto fiscalizable; también buscar la estrategia usada por el gobierno de la 4T para cuantificar y saldar las deudas internaciones de Pemex y CFE, así como la manera de paliar el estropicio del sector salud -una nación enferma es fácilmente manipulable- tan empobrecido de insumos esenciales y recursos humanos, pero con un apoyo económico a los padres de los niños con cáncer. No creo que en este caso las penas con pan sean menores.
Debiéramos conocer el origen de los recursos para pagar los sobreprecios de los proyectos considerados de seguridad nacional, y de dónde la lana para continuar subsidiándolos, porque nunca podrán producir riqueza para la nación. Me refiero a Dos Bocas, al Tren Maya, al ferrocarril Transístmico, el costo de los intereses de la destrucción intencional del proyecto del AICM en Texcoco, y el subsidio al AIFA y Mexicana de Aviación.
Imposible enumerar todos los hoyos negros que la economía de la 4T creó en la política económica de la nación ni la estrategia para sobrevivir. Por lo pronto, leo notas que aseveran que, al menos 25 por ciento de las remesas que mes a mes llegan a México, es de origen oscuro; también nunca sabremos de las verdaderas razones que obligaron a Carlos Manuel Urzúa Macías, Arturo Herrera, Rogelio Ramírez de la O, para que a fin de cuentas llegara Édgar Amador Zamora, cuya hoja de servicios no es absolutamente prístina.
Si Donald Trump realmente desea enmendar la plana a la 4T en su política anti narcóticos y en la imagen de narco-gobierno, debiera iniciar con supervisar el envío de las remesas que los paisanos mandan a sus familias, establecer origen y destino.
Con este único procedimiento, obligará al gobierno de la doctora Sheinbaum Pardo a replantear sus prioridades y sus lealtades.
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@OrtegaGregorio