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La eutanasia y el conservadurismo de Morena

Mensaje Político

Alejandro Lelo de Larrea

 

Como en el tema de la despenalización absoluta del aborto, Morena elude la discusión de reformas que legalicen la muerte asistida (eutanasia) para enfermos terminales. O sea, los morenistas están resultando más papistas que el papa, o lo que es lo mismo, más conservadores que los conservadores.

Así como hace poco más de un año frenaron de golpe una iniciativa de la diputada morenista Yuriri Ayala para eliminar en definitiva los artículos que todavía podrían dar pie a penalizar el aborto, ahora en Morena no le quieren entrar al tema de la eutanasia, a pesar de que supuestamente son progresistas. Tampoco los panistas le entran, pero se entiende de ellos, porque son los conservadores, que por cierto en el caso de la CDMX se han abierto a muchos temas que para ellos antes eran tabú.

Morena y sus aliados suman 46 de los 66 votos en el Congreso de la CDMX, dos más que el mínimo de 44 que se requieren para una reforma Constitucional. Si no legalizan la eutanasia es porque no quieren desde el Ejecutivo, que lo deja en una postura conservadora.
Ni siquiera se atreven al debate legislativo y menos abrirlo a la discusión pública o una consulta. Las iniciativas que se han presentado, hasta hoy, están en la congeladora.

El único diputado que ha planteado el tema con una iniciativa y en Tribuna es Pablo Trejo, vicecoordinador del PRD en el Congreso de la CDMX –quien también tiene pie en Morena–, con la concepción de que la dignidad humana debe garantizarse en todas y cada una de las etapas de la vida, incluyendo su tramo final.

La eutanasia o muerte asistida no es lo mismo que lo contemplado en la Ley de Voluntad Anticipada, que sólo otorga permiso para rechazar tratamientos a enfermos terminales, que comúnmente se limitan a paliativos, previsto en la Ley General de Salud, que en su artículo 166 Bis prohíbe expresamente la eutanasia.

Habrá quienes crean que legalizar la muerte asistida va a provocar una pérdida importante de votos para el oficialismo de la 4T y por eso no le entran. No parece indicar eso la Segunda Encuesta Nacional de Opinión sobre el Derecho a Morir con Dignidad, realizada por la asociación civil “Por el Derecho a Morir con Dignidad” (DMD, México). El resultado: 70% a nivel nacional, y el 80% de las personas en la CDMX apoyan regular la eutanasia o muerte asistida médicamente a pacientes en fase terminal.

 

Como en el tema de la prohibición de las corridas de toros, que tuvo que llegar por iniciativa ciudadana ante el temor del oficialismo, se prevé que el tema de la eutanasia llegará al Congreso bajo el mismo esquema. La organización Libertad para Morir busca conseguir 20 mil firmas para presentar en febrero la iniciativa para crear la Ley de Asistencia Médica para Morir en la Ciudad de México.

Con tal cantidad de firmas, entraría como “iniciativa preferente”, lo que obligaría al Congreso a votarla en el periodo de sesiones de febrero a mayo. Es decir, no podrían mandar a la congeladora la iniciativa y los diputados tendrían que aprobarla o desecharla, pero quedaría en evidencia quienes sí la apoyan y quiénes no, en el Pleno cameral.

Entre las disposiciones que plantean es que quien solicite la eutanasia tiene que ser mayor de edad, ser competente mentalmente, padecer una enfermedad terminal que le genere sufrimiento. La solicitud deberá remitirse a su médico tratante, quien deberá informar al paciente con toda claridad sobre el pronóstico y los cuidados paliativos.

Después de 15 días, el solicitante deberá presentar otra solicitud y el médico le preguntará si ratifica su decisión de ser asistido para morir.

Se pedirá la opinión de otro médico tratante, quien si lo aprueba notificará al Comité de Evaluación Médica de la Secretaría de Salud de la CDMX, que analizará la situación y se entrevistará con el enfermo y los médicos, y resolverá si es procedente o no para el caso la eutanasia.

Habrá que enriquecer seguramente esta propuesta, que sería una legislación de avanzada, progresista, pero difícilmente va a transitar en la CDMX, porque en el fondo en Morena son conservadores. Lo veremos.

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