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Columna de opinión

La IA no firma acuerdos de confidencialidad

Enaela García

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Enaela García
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Enaela García CEO de CYCSAS

 

La IA –inteligencia artificial– agiliza el trabajo, pero compartir contratos y datos de clientes sin controles puede convertir una ventaja operativa en un riesgo legal y de ciberseguridad.

Al cargar contratos, anexos, precios, datos personales, credenciales o estrategias comerciales en plataformas de IA, las empresas pueden exponer información confidencial. El riesgo depende de la herramienta, su configuración, las condiciones de uso y los permisos de acceso. La información podría conservarse, ser procesada por terceros o quedar expuesta ante una cuenta comprometida.

Las consecuencias van más allá de una filtración. Una divulgación indebida puede vulnerar acuerdos de confidencialidad, obligaciones de protección de datos personales y secretos industriales, además de generar sanciones, litigios y pérdida de confianza. También existe el riesgo de que empleados compartan información de un cliente en herramientas no autorizadas, fuera de los controles corporativos.
El problema no es utilizar IA, sino hacerlo sin gobernanza. Las organizaciones deben establecer políticas claras, aprobar herramientas, limitar accesos y capacitar al personal. Antes de cargar un documento, conviene eliminar nombres, firmas, identificadores, datos financieros y cualquier información que permita reconocer al cliente o revelar condiciones contractuales. También deben revisarse las políticas de retención, entrenamiento y tratamiento de datos del proveedor.

La regla es sencilla: si la información no puede compartirse con un tercero sin autorización, tampoco debe entregarse a una IA sin evaluar previamente las condiciones y los riesgos.

La innovación responsable no consiste en usar más IA, sino en aprovecharla sin comprometer los activos más valiosos de la empresa: sus datos, sus contratos y la confianza de sus clientes.

enaela.garcia@cycsas.com.mx
contacto@cycsas.com.mx

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